2018: el año en que la fibra óptica debería llegar al 85% de los españoles

El aumento de la población, esencialmente en zonas rurales, con acceso a redes de fibra óptica en España es el gran reto de la agenda digital del gobierno.

Acabamos de comenzar el 2018 y, como tal, los retos y propósitos de Año Nuevo siguen muy vivos dentro de nosotros. Algunos querrán dejar de fumar, otros hacer más deporte o perder esa barriga cervecera. Y, para el Gobierno, esos mismos deseos -realizados al comer las uvas y al calor del cava- pasan no sólo por resolver la crisis catalana, sino también por expandir las conexiones de banda ancha en nuestro país.

Un propósito que no suele figurar en las primeras hojas de la agenda pública de este Ejecutivo pero que ha ocupado, no obstante, gran parte de las reflexiones de Mariano Rajoy en la recta final del (ya) pasado curso. Así pues, antes de culminar 2017, el presidente del Gobierno anunció que en 2018 se hará llegar la conexión de fibra óptica al 85% de la población española. Y todavía más, que llegue “a todas las localidades de España si es posible”.

Propósitos ambiciosos que se lograrán, afirma el líder del Ejecutivo, por medio de un “impulso definitivo” al Programa de Extensión de la Banda Ancha (PEBA), creado en 2013 para desarrollar redes que den acceso a servicios de Internet a más de 100 Mbps, y que el pasado año otorgó subvenciones y préstamos por valor de 105 millones de euros.

Según los datos ofrecidos por el propio Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital. actualmente en torno al 63% de la población tiene acceso a una red de fibra óptica pura (FTTH, 17 millones de hogares), mientras que otro 49% tiene cobertura en su casa de redes híbridas (fibra+coaxial, HFC, 10 millones de conexiones).


Fuente: @ticbeat.com Autor: Alberto Iglesias Fraga