Ale Scariolo habla de las dificultades por ser “el hijo de” y destaca su evolución en Málaga: “Cuando llegué era un mierda”

Foto: FIBA

Hijo de un matrimonio que ha vivido del baloncesto. Padre y madre fueron campeones de Europa. Ahora su padre dirige de nuevo a una de las selecciones con más opciones en el Mundial. Y mientras tanto, Alessandro Scariolo ya ha conseguido el oro en el Europeo U18. Una medalla que marca un antes y un después en su carrera.

El joven jugador ha atendido a Málaga Hoy para analizar ese metal cosechado, así como para hablar de su próximo salto a la NCAA y de las dificultades que supone ser el hijo de personajes importantes dentro del mundo del baloncesto.

Pese a su corta edad, Scariolo habla claro y sabiamente. Pone fin a su etapa en la cantera del Unicaja, y después de tantos años asegura que se lleva amigos y muchas cosas más.

“Me llevo amigos, entrenadores geniales, la verdad es que cuando llegué aquí era un mierdas”, indica entre risas. “Año tras año y poco a poco he ido mejorando mucho gracias a los entrenadores y los compañeros y la verdad es que Los Guindos es un sitio increíble, con un ambiente familiar tremendo… Lo voy a echar mucho de menos”.

Se irá a Nueva York y dentro de poco dará más detalles. Al igual que Santi Aldama, la razón de su marcha es compaginar estudios con baloncesto de alto nivel. Y cuenta con el beneplácito de sus padres. Algo importante para cualquier hijo, pero más para él.

Y es que Ale no lo ha tenido fácil. Como todo descendiente de estrella, el cliché de ser favorecido siempre le persigue. Algo que, según apunta, no es de sentirse orgulloso.

“Que la gente te vea como el hijo de alguien nunca es algo de lo que te sientas orgulloso. Si poco a poco vas convenciendo a la gente para que diga ‘este tío puede jugar, igual no juega por lo otro sino por lo que vale’ pues mejor. Eso es un objetivo importante para mí. Demostrar que tengo calidad y puedo hacer las cosas por mí mismo”.

Con un oro en el pecho y un billete a la NCAA, la carrera de los Scariolo sigue progresando.

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