El mismo alma entre Estudiantes y Alejandra Quirante

“La vida sonríe a aquellos que se rompen el alma por conseguir sus metas“ no es una frase que hayamos sacado de ningún texto de Internet, nos la ha dicho Alejandra Quirante, la MVP de la fase de ascenso a Liga Femenina y jugadora de Movistar Estudiantes. Ésta es su historia contada por ella misma.

Cuando propuse a Alejandra Quirante no hacer una entrevista al uso, sino que ella misma contara su propia experiencia en este primer año en Movistar Estudiantes, con esa culminación consiguiendo el MVP y el ascenso a Liga Femenina,  su respuesta fue inmediata: “me parece muy buena idea”, así que pusimos manos a la obra y éste es el resultado, solo diremos que ella es una más de esas jugadoras que hacen las maletas para viajar a otro sitio y son capaces de integrarse allá dónde vayan porque anteponen el compañerismo y el esfuerzo a cualquier otra palabra del vocabulario, sin duda un ejemplo para muchas. 

Muchas gracias a Alejandra Quirante por su inestimable colaboración y al Departamento de Prensa del Movistar Estudiantes por las facilidades para la realización. 

Foto: Juan Pelegrín

“La vida sonríe a aquellos que se rompen el alma por conseguir sus metas”

Hace alrededor de 250 días empezaba una temporada a la que llegaba con la mochila cargada de ilusión e incertidumbre a partes iguales. Después de casi 6 meses sin dedicarme (por motivos personales) a lo que me ha devuelto la felicidad, este año claramente se podría decir que, por casualidades de la vida, recibí una llamada con una propuesta a la que casi sin pensarlo respondí que sí de inmediato.

Club y pabellón histórico  -maravillosa sensación la de entrar en Magariños por primera vez- , y sabido por todos que Estudiantes es un club grande en todos los sentidos  -ahora yo también doy fe de ello- , ¿Cómo me iba a parar a pensarme la respuesta? Bendita decisión, pues con ese “sí” empezaba una de las mejores temporadas de mi vida.

Y acto seguido, con las ganas e ilusión por bandera comencé a trabajar duro para llegar en las mejores condiciones posibles a mi nuevo reto.

1 de Septiembre, ese fue el día en que empezó oficialmente nuestra pretemporada. Y aquel  fue el día en que conocí a un grupo de gente el cual día a día se convirtió no solo en un grupo increíble sino en un EQUIPAZO con todas las letras.

Qué suerte la mía, qué suerte poder compartir vestuario con unas compañeras y un cuerpo técnico dispuestos a empatizar en todo momento y a remar sin cesar en la misma dirección.

Y empiezo diciendo esto porque a pesar de que nuestra pretemporada fuera muy buena y dejáramos el listón muy alto, lo realmente importante era la liga y ahí es donde no empezamos de la mejor manera posible, pero también fue ahí precisamente donde se empezó a forjar este gran equipo ya que supimos sobreponernos a la adversidades mediante el trabajo y la unión.

Personalmente creía mucho en el potencial de este equipo y aunque no me gustara la situación en la que estábamos, en el fondo pensaba que era normal una mala racha, pues todo principio de algo nuevo requiere de aciertos y errores hasta encontrar el verdadero camino.

Lo único que teníamos que hacer era mantenernos unidas y positivas, ser constantes en nuestra dirección. Seguir creyendo en nosotras y disfrutar y dejarnos la piel en cada momento. Haciendo las cosas bien el resto tenía que llegar solo.

Y así fue como encontramos de nuevo nuestro camino, juntas y todas remando en la misma dirección nos hicimos fuertes. Nos dedicamos a disfrutar pasito a pasito de todo lo que íbamos consiguiendo y casi sin darnos cuenta nos convertimos en invencibles.

En un 2017 sin conocer la derrota y con 14 victorias consecutivas nos plantamos en la segunda posición de la liga, empatadas a victorias y derrotas con el primer clasificado y habiendo hecho una segunda vuelta brillante, habíamos ganado a todos los equipos de la competición.  Y estábamos clasificadas para jugar la Fase de Ascenso a Liga Femenina, algo impensable a principio de temporada.

Así fue como acabo nuestra liga regular. ¿Mejor imposible verdad?

Además personalmente me encontraba en muy buen momento, me sentía con mucha confianza y muy cómoda dirigiendo al equipo. Me sentía importante. Sentía que había crecido y mejorado mucho durante el año y que tanto yo como el equipo estábamos en muy buen momento y sin ningún tipo de duda, preparadas para afrontar lo que estaba por llegar.

Leon, 20 de Abril.  Primer día de fase.

Toca empezar a disfrutar de nuestro premio. Así es como lo vemos nosotras. El trabajo ya estaba hecho, pasara lo que pasara solo nos quedaba salir a disfrutar. Sin presión, sin nervios, simplemente teniendo claro que lo único que no podíamos perder era la esencia que nos había llevado al éxito durante el año, ser un equipo en las buenas y en las no tan buenas y no dejar de luchar ni darse por vencidas jamás.

Inevitablemente la sensación general era de nervios. Las expectativas creadas por la gente, el aspecto del pabellón, el ambiente y el primer partido contra uno de los favoritos al ascenso….  eran motivos suficientes como para despistarnos.

Sin embargo, mi sensación no era esa. Yo me sentía muy bien, tranquila y sobre todo muy segura. Estaba muy motivada y sabía que todo iba a salir bien, tenía ese feeling especial que no sé muy bien como describir, tan solo sé que lo sentía y que era mágico.

Pues bien, no me equivoqué, hicimos un partido espectacular y conseguimos la primera victoria, no decisiva pero sí fundamental para seguir disfrutando. Además nos llevamos el partido a lo grande. Muy feliz por ello y también por mi actuación individual pero teniendo muy en cuenta que al día siguiente había que volver a dejarse la piel o todo aquello no habría servido de nada.

Segundo día de fase. Los nervios ya no existen.

Nos centramos en nosotras y todo lo que nos envuelve respecto al día anterior nos da igual. Tenemos muy claro a lo que hemos venido, sabemos que va ser un partido muy duro y competido hasta el final y si las cosas no salen como deseamos no vamos a darnos por vencidas. Se acerca el final del partido con empate en el marcador. Yo no he estado acertada, aún así, no dejo de creer en mi y asumo el tiro decisivo, esta vez tampoco entra. Pero como no podía ser de otra forma Mariana coge el rebote y anota sobre la bocina. Oh capitana, mi capitana. La felicidad es máxima. Nos llevamos la segunda victoria y esta vez si, estamos a un paso de permitirnos soñar.

Tercer día de fase.  Partido trampa.

Jugamos contra el anfitrión, en su pabellón y lleno hasta la bandera.  A priori claro favorito al ascenso, sin embargo su situación era complicada y contra nosotras se lo jugaban todo.  Sabíamos que ellas también iban a dejarse la piel y que no nos iban a poner las cosas nada fáciles. Para nosotras era un partido donde lo único que importaba era seguir disfrutando, nos lo merecíamos. Una día mas nos dejamos el alma en el partido, fue complicado y competido hasta el final pero conservando nuestra esencia nos llevamos la tercera victoria.

Y ahora si, empezamos a soñar.

23 de Abril. Cuarto día de fase. Que si jod** , que vamos a ascender!

Me acosté soñando, me desperté soñando y sigo soñando.

En mi cabeza no había otra opción mas que la de ganar. Sentía y sabía que pasara lo que pasara mi equipo iba a ser capaz de sobreponerse.

Y a falta de tres minutos y con siete abajo en el marcador en mi cabeza solo existía la misma opción, ganar.  Me daba igual morir en la pista, tenía fe ciega en mi equipo, sabía que lo íbamos a sacar, seguía sintiendo que éramos invencibles. Pitido final. Lo hemos conseguido.

Abrazos, llantos, felicidad, emociones a flor de piel, sentimientos desbordados….. sin palabras.

Recogemos el trofeo de campeonas y todas a una lo alzamos hasta lo más alto. Si, a lo más alto, ni mas ni menos que donde nos merecemos estar.

Y por si fuera poco, me llevo el trofeo de MVP de la Fase.  Premio individual pero que sin duda dedico y agradezco a todas mis compañeras y cuerpo técnico y también a todas y cada una de las personas que han formado parte de mi y de mi historia este año.

Gracias equipo, perdón, EQUIPAZO. Gracias Estudiantes, gracias Nacho, Marta y en general, gracias a toda la gente que forma parte de este club. Afición gracias a vosotros también, brillantes. Y sin duda, gracias a mi familia y amigos pues sois lo mejor de mi.