Análisis de los rivales de Euroliga. Panathinaikos, obsesionado por la Final Four

Pese a recuperar el cetro de campeón en el baloncesto griego (Campeón liga y copa), Panathinaikos sigue naufragando en la Euroliga, una competición donde no se hace con plaza Final Four desde 2012.

Lo tenían claro los hermanos Giannakopoulos, dueños del equipo griego, cuando dieron su visto bueno al fichaje de Xavi Pascual como jefe de los banquillos en PAO (Panathinaikos Athlitikos  Omilos): Volver a una Final Four tantos años después.

Lejos queda ya ese 2012 cuando los verdes aparecieron por última vez en una F4 siendo eliminados por el CSKA, muy lejos para un club que durante años y de la mano de Zeljko Obradovic dominó el baloncesto europeo con jugadores como Jasikevicius, Diamantidis o Mike Batiste. PAO no supo o no pudo dar ese paso y regenerar un equipo campeón que irremediablemente envejecía, tampoco ayudó la crisis que evitó que el gigante griego pudiera pelear  por los mejores jugadores del mercado como hiciera antaño.

Desde la temporada pasada, el equipo ateniense copia los pasos de los clubes que ahora mantienen el pulso en la mejor competición europea, una base de jugadores fijos, hechos al club y al país donde los que llegan son piezas que refuerzan ese núcleo compacto. Pascual ha sabido mantener a los pesos pesados del equipo pese a las ofertas que han llegado, manteniendo con ellos ese hilo conductor de juego, siendo Calathes la prolongación del entrenador español en la pista.



Una plantilla confeccionada para aprovechar sus condiciones físicas, donde correr es obligado, imponer un ritmo alto pero no alocado, de eso se encarga Nick Calathes, la verdadera figura del equipo griego y el jugador por el que pasan todos los sistemas, el que ordena, manda y en muchos casos, ejecuta. A sus 28 años, pasa por su mejor momento de juego, mas maduro, consciente de sus cualidades y como aprovecharlas, se ha convertido ya en uno de los mejores bases de la competición. Rodeando a Calathes en esos puestos de uno y dos está nikos Pappas, el fiel escudero que en este curso salta como escolta, aunque no es raro verle asumiendo tareas de base cuando las circunstancias lo requieren, fiable en la anotación desde cualquier distancia en el ataque y defensor correcto. El punto de locura al juego lo dan dos recién llegados, Lekavicius y Denmon. El joven lituano causó una buena sensación la temporada pasada con Zalgiris lo que le valió para subir un escalón en el basket europeo, un jugador eléctrico al que no le tiembla la mano a la hora de lanzar desde los 6.75 metros. Marcus Denmon, ayudará en la anotación, el americano no ha empezado con buen pié, pero es un jugador al que se le caen los puntos, quizás mejor acercándose al aro para sumar que en las opciones de lanzamiento lejano.

Esa posición indefinida entre escoltas altos o aleros bajos donde lo que busca Pascual es abrir la cancha con jugadores polivalentes y experimentados, dos nombres conocidos, KC Rivers y Matt Lojeski. El americano ex del Madrid es un jugador sacrificado, un tirador equilibrado, con buena capacidad para jugar al poste si su par es mas endeble, no desentona, pero que tampoco llama la atención, eficaz en ambos aros. El belga Lojeski es un pulmón, un jugador muy del perfil del entrenador, tirador fiable, intenso y perro de presa atrás, difícil de superar en el 1×1, de ahí el esfuerzo del PAO al arrebatárselo al Barça. Si olvida las lesiones que le han marcado estos años, será un jugador diferencial. Pudiendo alternar la última posición exterior con la primera interior, el hermano mayor de la estrella de los Bucks, Giannis Antetokounmpo, en este caso, Thanasis. El ex del Andorra aúna un físico tremendo con una gran intensidad en todo lo que hace, eso a veces le ayuda a cometer más errores de la cuenta. El mayor de los Antetokounmpo es un portento capaz de medirse a cualquier alero en defensa así como a cuatros pequeños y dinámicos, si logra mejorar sus lanzamientos será una fuerza a tener en cuenta en la Euroliga.

euroleague.net

Es el juego interior griego donde llegan las otras estrellas consagradas, jugadores con experiencia y capacidad para decidir cuando y donde jugárselas, polivalencia, físico, dureza e intimidación, cualidades que definen a James Gist y Chris Singleton. Los americanos son los que aceleran el juego griego, los que permiten a Calathes sumar y sumar asistencias por la capacidad que tienen para jugar sin balón y por encima del aro, raro es no verles acabar contra-ataques tras rebote defensivo de ellos mismos, aparte, son dos especialistas en continuar sus bloqueos. Sus capacidades físicas les permiten ceder cambios defensivos y limitar a exteriores rivales con los que se miden. Su debe es la irregularidad que conlleva su juego y la clara dependencia que ambos tienen a la hora de vivir en ataque de lo que les suministra Calathes, aunque Singleton suma más recursos que Gist para buscar puntos sin ayuda.

El trio de grandes que dan aire a estos dos monstruos físicos son el veterano Vougioukas, Gabriel y Auguste,  intimidadores, defensivos y duros, jugadores que cumplen un plan específico y que aprovechan bien los que les dejan los exteriores al doblar en las penetraciones.

La pelea de Panathinaikos es conseguir mayor solidez en su juego, quizás sea el bagaje que un juego tan arriesgado tiene, un juego que extraña en un entrenador tan definido con Pascual, más proclive a jugar de una manera más lenta y organizada, con posiciones más definidas, aunque este cambio, esta evolución no habla sino de la capacidad de adaptación del técnico español, un entrenador inteligente y de recursos.