El as en la manga del Levitec Huesca de Mikel Motos

Entrevistamos a Mikel Motos, jugador del Levitec Huesca para analizar junto a él la actualidad del equipo oscense.

En Planetacb seguimos viajando por la geografía española de la mano de la LEB Oro. Esta semana, Mikel Motos nos ha abierto de par en par las puertas de un Levitec Huesca cuya historia reciente es, cuanto menos, imprescindible de conocer. No hay que echar la vista demasiado atrás para recordar la temporada en la que la ciudad aragonesa alcanzó la gloria. Tras una temporada para el recuerdo, el equipo entonces dirigido por Quim Costa dio la gran campanada haciéndose un hueco en la final de playoff. Si bien es cierto que no pudieron culminar la época, aquel curso jamás será olvidado por los oscenses.

No obstante, tan solo un año después, y ya con Mikel Motos en plantilla, el equipo tuvo que pelear la salvación hasta el final, logrando su permanencia en la categoría en su casa en la última jornada. “No fue una situación fácil. Al Peñas lo que le caracteriza es que da oportunidades a gente que quiere evolucionar y mejorar, y al tener equipos tan nuevos todos los años, es muy difícil repetir ese tipo de logros. Nosotros sabíamos que éramos un equipo totalmente nuevo y el club nos dio a entender, desde el principio, que su intención no era, ni mucho menos, llegar a la final. Nos dijeron que el objetivo era hacer crecer a sus nuevos jugadores y mantener la categoría. El año fue un poco complicado. Se fueron y vinieron muchos jugadores, pero, al final, logramos crear un buen núcleo que tiró del carro para conseguir el objetivo en casa y en la última jornada, que, sinceramente, supo a gloria. Como si hubiéramos entrado en playoff.” – recordaba Motos.

Foto: Club Baloncesto Peñas Huesca

Este año, el proyecto por el que apuestan desde Huesca vuelve a ser un proyecto plagado de caras nuevas, manteniendo, en la actualidad, a solo tres jugadores de los que vestían la elástica la pasada campaña. Motos, sin embargo, asegura que el equipo este curso ha de aspirar a algo más. “Este año deberíamos estar más arriba. Luchando por los puestos de playoff sino en playoff. El núcleo que hemos mantenido es bueno y los jugadores que hemos fichado son muy acertados. Además, algunos de nosotros tenemos que dar aún un paso adelante más. Aún no hemos demostrado el 100% de este equipo, tenemos mucho más que dar.”

Sin embargo, si hay una tónica que sí que se repite cada año en Huesca es la ilusión que la ciudad concede a cada uno de sus equipos. En la que está siendo su segunda temporada en la ciudad aragonesa, Mikel Motos confiesa recibir el cariño que Huesca les brinda. “Huesca es una ciudad pequeña pero especial. Tiene equipos deportivos, masculinos sobre todo, en muy alto nivel. Es una ciudad con mucha afición deportiva y eso se nota, por ejemplo, cuando vas por la calle. La gente te reconoce, te anima. Además, el Palacio se suele llenar bastante y empujan mucho. Se agradece sentirte tan arropado.”

Una ciudad que, como no podía ser de otra manera, se desquitó junto a su plantilla de un mal comienzo ganando a todo un Melilla Baloncesto, líder hasta ese momento de la competición liguera. “Fue una victoria para demostrar que en esta liga no hay ningún partido perdido. Aunque haya gente que diga que fue el partido de nuestras vidas y que es lo máximo a lo que podemos aspirar, solo hemos jugado ocho partidos y nuestro nivel está aún por descubrir y nuestro equipo, aún por crecer.”



No obstante, los aficionados oscenses han sufrido hace escasas semanas un duro varapalo. El jugador más emblemático del club y, hasta el momento, capitán indiscutible, hacía las maletas tras toda una vida vistiendo la camiseta de Peñas Huesca por motivos personales. Su marcha fue dura tanto para los aficionados, como -tal y como nos contaba Mikel- para el club y la plantilla.  “Fue un palo. Deportivamente y personalmente, fue un palo para todo el equipo. Es verdad que cada uno tenemos que hacer nuestro camino, y el estar tantos años en un mismo sitio sin haber conocido la experiencia de estar fuera te hace tener la intriga de cómo será. Se entiende que necesite cambiar de aires después de tantos años aquí. Es algo que, tarde o temprano tenía que hacer, pero es un palo.”

Al equipo, ahora, le toca reconstruirse después de que, como nos contaba Mikel, los primeros días “se hacía raro, sobre todo, cuando estábamos en el corro y decíamos “1,2,3, ¡Peñas!”. Los primeros días había silencio porque todos estábamos esperando a que Jorge lo dijera”. Eso sí, pese a que, con el paso de los días, la costumbre deje paso a una nueva rutina, la huella que Jorge Lafuente ha dejado en el club y en la ciudad, además de en sus compañeros, será imposible de borrar. “Él es un capitán con todas las letras. Es el primero en entrenar, el que más se esfuerza, el que más te ayuda… Jorge es el jugador más emblemático de la ciudad y es inspiración, tanto para el club y los chavales que juegan aquí, como para cualquier jugador de cualquier otro sitio. Es el ejemplo de que, aunque no tengas muchísimo talento, si curras y te esfuerzas, puedes llegar a sitios a los que no hubieses creído que podrías llegar. A Lafu, a esfuerzo, no le gana nadie.”

Foto: Veronica Lacasa

A este equipo duro, agresivo y valiente, como Motos lo define, le queda aún mucha guerra por dar en la competición, y Guillermo Arenas parece tenerlo claro a la hora de enfocar el trabajo semanal del equipo. “No sé cómo entrenarán los demás equipos, pero si entrenan como entrenamos nosotros, les va a ir bien. Nuestros entrenamientos son muy exigentes físicamente. Guillermo tiene ciertas reglas en el entrenamiento peculiares, pero que te hacen tener otro tipo de mentalidad. Tenemos mucho más que mejorar y estamos tomando el camino correcto para ello. Estamos entrenando mucho y muy bien y eso se va a notar.” Un Guillermo Arenas que, por cierto, es el motivo fundamental por el cual Mikel Motos viste por segundo año consecutivo la camiseta de este club. “Mi decisión de quedarme en Huesca responde a Guillermo Arenas. Tenía más ofertas a parte de la de Huesca, y quizás mejores económicamente, pero soy de los que cree que, cuando tienes feeling con un entrenador, tienes que aprovecharlo. Desde el primer momento, tuve claro que era mi mejor opción para seguir mejorando.”

Por si a alguien, después de todo esto, no le han entrado ganas de ver un partido de este equipo de carácter, Mikel Motos tiene clara la solución. “Los partidos en Huesca nunca son fáciles, son de los que siempre hacen afición. Si quieren pasar una buena tarde de tensión, que vengan, porque… sufrimos mucho, pero aquí se disfruta mucho del baloncesto.”