¿Cuál es el criterio de agresión, señor Lamonica?

Ayer el Real Madrid perdió en el OAKA y sí, tiró por la borda una renta de catorce puntos que se llevaba al descanso, eso es lo que quedará para la historia y, sobre todo, dar caldo de cultivo para todos aquellos que parecen que se alegran más cuando pierde el Madrid para dar caña a Laso que si el equipo gana.

Sin embargo, más allá de todos esos sesudos que empezaron criticando el quinteto inicial del Real Madrid (atípico a más no poder) con Doncic-Campazzo-Causeur-Yusta-Tavares y que luego tuvieron que irse escondiendo viendo cómo todos esos jugadores desplegaban un virtuoso juego colectivo y que demostró que cada uno tiene claro cuál es su rol en el conjunto uniéndose los pertinentes relevos para llegar a esa renta conseguida en la primera mitad, este artículo va para intentar saber qué problema tiene el señor Lamonica con el Real Madrid.

El cambio que obró en el segundo período el Panathinaikos fue absolutamente brutal, Xavi Pascual sabía cómo podía volver a meterse en el partido y dio absoluto mando a Chris Singleton como fiel representante del “Estopa Mix” y el criterio arbitral con Lamonica al mando, permitió todo el juego subterráneo a extremos tan inconcebibles como una clarísima AGRESIÓN del jugador del Panathinaikos a Doncic, con Instant Replay incluido, fuera sancionada con una simple falta normal a pesar de dejar al jugador esloveno casi K.O. por una acción tan antideportiva que debería servir de ejemplo de mal comportamiento en escuelas de baloncesto.



Pero el problema no es eso, señor Lamonica, ¿Cuál es el criterio para que un empujón en el aire al propio Doncic (otra vez) en la última jugada de ataque no se castigue con falta mientras que la mano de Tavares en el culo de su rival tras recibir cien codazos previos sea considerada de ataque? ¿Dónde está el límite para que Antetoukoumpo acabe el primer cuarto con tres faltas después de hacer veinte?

No lo sé, señor Lamonica, tengo claro que la labor de ser colegiado es dificilísima, tanto que tienen posibilidad de ver jugadas repetidas por si acaso fallan en sus apreciaciones pero no entiendo las diferentes varas de medir dependiendo de dónde sea el ataque o la defensa o poniendo al mismo lugar un codazo sin buscar el balón que un manotazo intentando presionar el bote.

Creo que al final no lo conseguiré entender pero, como la perfección, aunque no exista, seguiré buscándola.

Foto portada: DELFI / Šarūnas Mažeika