Cuánta gente asistió a la Copa del Rey y en qué concepto estuvieron

¿Cuánta gente asistió ayer a la final de la Copa del Rey? ¿En qué concepto estaban allí? Vamos a intentar resolver estas dudas.

Ha sido la gran pregunta que ha circulado en redes estos días de Copa, sobre todo por las susceptibilidades que pueden darse en esta época en que no se puede asistir a los partidos de liga y que obliga a la gente a ver los encuentros por televisión, así que intentemos aclarar quienes eran esas personas que estaban viendo la competición.

El acuerdo al que llegó ACB con el Consejo Superior de Deportes era permitir un máximo de 65 personas por club participante, (65 x 8 = 520 personas), ahora bien, la idea es que ese cupo de «entradas» fuera para trabajadores del club o con alguna relación análoga, por ejemplo, patrocinadores, por aquello de la situación existente en Madrid con el toque de queda (a las 22 horas) que obligaba a salir de los partidos a horas en que podías estar en riesgo de llevarte una multa de no tener la preceptiva autorización que, en este caso, debía ser expedida por el club correspondiente.

Pasemos a la prensa, el número de medios de comunicación acreditados fueron de 60, a estos hay que sumar los que tiene la propia organización de la ACB para dar la difusión al evento y un total muy reducido de los patrocinadores de la propia Asociación, hasta un máximo de diez y que no fue cubierto.

Evidentemente, también hubo representación institucional, como fue la presencia del presidente de la Federación Española, el de la Asociación de jugadores, el Ministro de Cultura, Ayuntamiento de Madrid etc. junto a otra representación mínima del resto de clubes no participantes en la Copa que tenían un cupo de tres «entradas» como máximo y que muy pocos hicieron uso de ello.

No obstante, lo más llamativo a efectos televisivos, fueron los gritos que se oían en la grada, los cuales, como queda dicho, no era «público» tal y como imagimanos, desde algún familiar de jugadores o entrenadores como así se pudo ver en las imágenes de televisión, como de algunos patrocinadores que ya venían con la bufanda puesta, es decir, gente proviniente del cupo que tenía cada club (65), algo que pudimos comprobar durante toda la copa en que vimos a gente ataviada con los colores de su equipo, principalmente pudimos vislumbrar gente de Burgos y de Tenerife.

En resumen, más ruido que nueces y que no puede empañar una excelente organización de la Copa del Rey, el comportamiento de cada uno ya se cataloga a sí mismo, lo que también podemos afirmar es que no oímos ningún grito vejatorio o racista, así que tampoco inventemos historias.

 

 

 

 

 

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