Déjenme disfrutar del clásico

Qué bonito es sentir ese hormigueo que te recorre el cuerpo cuando te acercas al Palacio para disfrutar de un Madrid – Barça, de nuestro clásico.

Te vienen a la cabeza viejos recuerdos inolvidables. La exhibición de Walter Szczerbiak en la victoria con mayor diferencia a favor del Real Madrid (138-78) en la temporada 76-77. La pelea Davis-Iturriaga-Fernando Martín en la final de la liga de la temporada 83-84. Los duelos irrepetibles de los dos colosos Fernando Martín y Audie Norris al final de los 80. Los enfrentamientos Epi-Petrovic. El dominio de Arvydas Sabonis en la temporada 93-94 o el de Pau Gasol en la 2000-01. Los momentos de Felipe Reyes y los quebraderos de cabeza que producía Juan Carlos Navarro en los 2000. Y, por supuesto, la hegemonía blanca desde la llegada en 2011 de Pablo Laso como entrenador.

Y el próximo domingo otro clásico más. Con un Real Madrid plagado de contratiempos y haciendo más grupo que nunca. Con un FC Barcelona renacido en ilusiones pero con la irregularidad propia de un equipo nuevo que se está gestando.



Yo quiero sentir de nuevo ese hormigueo este domingo, desde las 17:30, cuando salga de casa para acudir a un Palacio repleto, pensando qué estrategias estarán preparando tanto Pablo Laso como Sito Alonso para llevarse el partido a su terreno. ¿Qué tela de araña preparará Sito para dominar el juego interior tras los problemas madridistas? ¿Será capaz Taylor de frenar a Heurtel? ¿Y Ribas de hacer lo propio con Doncic? ¿Será decisivo Randolph? ¿Debutará Tavares? ¿Le podrá la presión a los nuevos fichajes culés? ¿Sabrá el Madrid contrarrestar los pick and roll Heurtel-Tomic? ¿Podrá Sito frenar el juego exterior del Madrid?

Por favor, que nadie me prive disfrutar del clásico. Que nadie me distraiga con banderas, cánticos, pañoladas o pancartas que no sean las banderas blancas del Madrid, las azulgranas del Barça o las españolas habituales (ni una más por favor). No quiero más cánticos que los que animen a sus equipos, ni pancartas que no se refieran al clásico o sus protagonistas.

Quiero disfrutar del clásico. Quiero disfrutar del BA-LON-CES-TO. Quiero ver y disfrutar de dos de los mejores equipos del mundo fuera de la NBA. Quiero escribir una nueva página en mi libro de los recuerdos del clásico.