El Barça recuerda lo que es ganar a domicilio

Meses han pasado de la última victoria del Barça lejos del Palau y ayer ante el Khimki de Bartzokas logró un triunfo (65-79) que le da alguna esperanza de remontar y alcanzar el octavo puesto. Además Sito demostró que quiere dar un giro al rumbo del equipo con su alineación titular.

Diez meses ha tardado el Barça en ganar un partido fuera del Palau en Euroliga. Diez meses de una travesía por el desierto que dejó en el dique seco al equipo de Bartzokas el año pasado y que este curso parecía que iba por el mismo camino hasta el partido de ayer.

Sito Alonso cargó indirectamente contra alguno de sus jugadores tras la derrota en Euroliga ante Baskonia y ayer demostró con su quinteto inicial que hay jugadores que deben dar un paso al frente a pesar de ser los fichajes estrella de este año. El equipo que salió de inicio fue el que casi remonta el partido en Vitoria formado por Pau Rivas, Navarro, Hanga, Moerman y Tomic.

Estos jugadores desde el inicio demostraron que querían llevarse la victoria de Moscú y luego los que se fueron añadiendo no bajaron el ritmo ni el estilo de juego que les llevó a establecer un récord esta temporada en asistencias en un partido, llegando a un total de 32. Establecía así el Barça un récord en la temporada y también del club.

Además en la faceta reboteadora dieron una lección al Khimki al que superaron en 20 rebotes (17 a 37) lo que muestra un cambio de actitud respecto a partidos anteriores.

Los diez jugadores usados por Sito en este partido (no jugaron Oriola ni Pressey ademas de Sanders que no viajó) anotaron y dijeron alguna asistencia algo que demuestra que jugaron en bloque y con la condición de que era un partido clave para seguir vivos en Europa.

Por parte rusa, el equipo de Bartzokas fue Shved y poco más, con solo cinco jugadores anotando y lejos de ser ese equipo temible que se esperaba encontrar el Barça en su cancha donde hasta el momento estaba casi intratable.

El dominio del Barça fue claro excepto cuando entró en barrena en el tercer cuarto y Khimki se puso por delante. Pero esta vez no entraron los nervios y el Barça supo jugar para llevarse el último parcial por un claro 8-22 que le deja a tres triunfos de los rusos, pero con la necesidad de hacer una segunda vuelta casi perfecta si quiere entrar en los cuartos de final.