El Barça sobrevive y fuerza el cuarto partido

El objetivo del Barça en el tercer partido era sobrevivir y forzar como mínimo un cuarto partido que no dejara su casillero a 0 y así lo logró tras vencer a Kirolbet Baskonia (67-65) en un partido que no pasará a la historia por su espectacularidad, pero que puede servir a los culés para demostrar que aun no han dicho la última palabra aunque la sensación siga siendo que los vitorianos actualmente son superiores a ellos.

Esta victoria se puede definir como la victoria del orgullo, ya que no querían irse los blaugrana de estas semifinales sin batir a Baskonia al menos una vez, y lo lograron a base de lucha, orgullo y brega, porque por juego ninguno de los dos mostró nada de lo que se había podido ver en los dos primeros partidos.

En el arranque del partido de nuevo el juego del Barça se basaba en el acierto de Tomic en la pintura, que está haciendo una gran fase final de temporada, pero Baskonia siempre estaba al acecho defendiendo fuerte y con la pareja Shengelia y Poirier exhibiendo su poderío físico en su aro.

La igualdad estuvo presente durante todo el partido y ya en desde el primer cuarto (18-19) se intuía que el partido sería de pelea e igualado sin lograr ninguno de los dos grandes diferencias que pudieran hacer entrar dudas a sus rivales. Así que los derroteros del partido hasta el descanso fueron los iniciales: igualdad máxima y solo dos puntos de diferencia para los visitantes en el descanso, dejando todo por decidir en los últimos 20 minutos de partido.



Tras volver de vestuarios los de Pedro Martínez hicieron un pequeño amago de romper el partido pero con Tomic a la cabeza y bien secundado por ocho puntos seguidos de Hanga, lograron hacer que su equipo se fuera dos puntos arriba con solo diez minutos por jugarse (47-45).

El marcador tan bajo reflejaba que las defensas estaban superando a los ataques y parecía que un nuevo empujón blaugrana con seis puntos seguidos de Claver, daban una ventaja importante al Barça (55-50). Pero de nuevo se le apagaron las luces a los de Pesic y en nada, Baskonia endosó un 0-7 de parcial para dar la vuelta al luminoso.

El acierto exterior entonces apareció en ambos lados para llevar el partido a un final igualado (62-62) con un minuto y medio por jugarse. Con 66-65 Marcelinho Huertas perdía el balón y cometía falta en ataque sobre Claver y en la última jugada Hanga no fue capaz de anotar para dejar 8 segundo a Baskonia para una última posesión.

No la aprovecharon los de Pedro Martínez, y Shengelia perdió el balón y cometía falta sobre Heurtel a poco más de un segundo. Anotó el francés el primero y tiró a fallar el segundo algo que le pudo salir caro si los colegiados hubieran decretado falta de Moerman sobre Poirier en el lanzamiento desesperado de este último tras el rebote en el tiro libre.

No fue así y el Barça forzó el cuarto partido que se jugará mañana en el Palau y donde podremos tener acompañante del Real Madrid en la gran final si Baskonia se lleva el triunfo o habrá que volver a Vitoria para un quinto y definitivo partido si el Barça es capaz de lograr un nuevo triunfo.