El duelo entre Jaime y Rudy Fernández, de clave en clave

ACB Photo / M. Pozo

El Carpena era una olla a presión.  La marea verde sabía que debía hacer para labrar el camino de la victoria desde la grada: no dejar de animar a su equipo ni un solo minuto, y el partido se decidió en los cinco minutos extra.

Los esfuerzos por alentarlo fueron fructíferos, y el Unicaja derrotaba al campeón de la competición, el Real Madrid (103-102). El encuentro tuvo dos nombres propios por sendos bandos: Jaime y Rudy Fernández.

El partido de Rudy

El mallorquín empezó tímido desde el banquillo con pensamiento de reivindicarse. A escasos dos minutos para el final del primer cuarto, anotó la canasta que ponía al conjunto blanco 8 arriba. Jugó un segundo cuarto notable,  y su actuación le hizo convertirse en el máximo anotador al descanso con 11 puntos.

Tras la salida de vestuarios volvió a presenciar el choque desde su asiento. Se enfundó en el rol de salvador durante el tercer cuarto cuando el Unicaja acortaba distancias. Y en el cuarto período, cuando los locales se ponían por encima, anotó un triple que reengancharía al Real Madrid al partido. Sus esfuerzos por mantener al equipo merengue a flote durante los últimos minutos no fueron suficientes, y el partido se fue a la prórroga (95-95) gracias a una canasta de Gustavo Ayón sobre la bocina.

El partido de Jaime

El descaro de Jaime salió a relucir una ocasión más. El escolta madrileño fue titular tras la derrota en Eurocup contra Valencia donde se convirtió en el máximo anotador del encuentro.  Se estrenó con 8 puntos. Pero su segunda falta en el primer cuarto obligó a Casimiro a sentarlo.

Tras un modesto segundo cuarto, el Unicaja se iba 16 abajo al descanso (41-57).  El madrileño se echó el equipo a la espalda cuando más lo necesitaba, y consiguió acercar a los locales a dos puntos en el tercer cuarto: reboteaba, asistía y anotaba, y para el fin del periodo ya cosechaba 20 puntos y 25 de valoración.

En el último tramo del encuentro su actuación no fue menor, y volvió a dar la asistencia para que el Unicaja se pusiera por encima por primera vez en el encuentro (89-88). Mantuvo al conjunto malagueño con vida durante la segunda mitad y lo terminó con 27 puntos, 3 rebotes, 9 asistencias. Un total de 34 de valoración y un triple que le daría la victoria a los locales en los últimos segundos. Fue el héroe del partido y el Martín Carpena cerraba hasta el próximo sábado coreando al unísono: “MVP, MVP“.

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