El lapsus de JR Smith deja sin premio a un histórico y sobrehumano LeBron James (1-0)

Los Cavs tuvieron la victoria en sus manos pero JR Smith no lo sabía

No podemos decir a ciencia cierta que fue así, eso solo lo podrá saber el propio protagonista. A pesar de los 51 puntos de LeBron James,  récord personal en unas finales, todos los focos apuntan a JR Smith, quien tuvo la oportunidad de dar la victoria a los Cavs en Oakland pero en su mente habían otras ideas que hicieron que el choque se fuera finalmente a la prórroga y ahí los Warriors arrasaron para poner el 1-0, imponiéndose por un claro 114-124. Un resultado que, como decimos, no refleja la igualdad y las posibilidades reales que tuvieron los visitantes de robar el factor cancha.

Todo empezaba con la recuperación a tiempo de Kevin Love (21+14) para el partido tras superar el protocolo de conmociones. Por los Warriors, sin embargo, Iguodala seguía de baja y era la única ausencia de las finales. Y pudo no ser la única, porque al poco de comenzar el encuentro, JR Smith pudo ser aún más protagonista con esta entrada sin querer a Klay Thompson que podría haberle roto la pierna en el peor de los casos. Por suerte, quedó en un susto.


En una primera mitad dominada por los Cavs, con LeBron James metiendo casi todo lo que tiraba y con una máxima de 11 puntos, los Warriors reaccionaban en los últimos instantes para marcharse igualados al descanso tras triple lejano de Curry que lo celebraba con gusto

En la segunda parte varios arreones locales siempre respondidos por los Cavs, que no se dieron por vencidos en ningún momento y nos dieron el premio de un final apretado. LeBron a lo suyo y los de Cleveland que pudieron ganar el partido en varias ocasiones, por ejemplo en esta acción señalada con falta en ataque pero corregida a falta en defensa. La polémica no faltó.


La clave estuvo en esta acción. Tras canasta de LeBron respondida con 2+1 de Curry, los Cavs recibían falta a 4.7 segundos para el final y uno abajo en el marcador. Sin embargo, no entraba el segundo lanzamiento y, con empate en el marcador, JR Smith cogía el rebote ofensivo pero se iba corriendo al centro del campo. No sabemos si porque creía que estaban ganando y quería agotar posesión o porque era el único que recordaba que los Cavs tenían un tiempo muerto disponible, pero todo el mundo se quedó estupefacto, especialmente un LeBron James que no entendía nada.

Ya en la prórroga, apagón total de los Cavs que acabaron arrasados por su rival y a broncas hasta el punto de ver como expulsaban a Tristan Thompson. Los Warriors sobreviven y ya marchan 1-0 en las finales.

Foto: @NBA