El más difícil todavía… pero con las ideas claras

Tras los fichajes de Mirotic, Abrines, Higgins y Davis el Barcelona se postula más que nunca para arrebatarle el trono a un Real Madrid que no entra en el juego de inversiones desmesuradas y mantiene el bloque que tanto le ha dado.

Una vez que se ha confirmado el fichaje de Álex Abrines por el Barcelona queda, en teoría, prácticamente cerrada una plantilla blaugrana hecha mediante una gran inversión económica que le sitúa, como no puede ser de otra manera, como uno de los máximos candidatos a ganar todos los títulos que dispute. Además, más allá de los fichajes, el Barça apuesta por mantener a tres de los mejores jugadores de la pasada temporada que podían haber sido afectados por las llegadas: Hanga, Heurtel y Claver.

Es evidente que el Barcelona ha apostado muy fuerte por situar a la sección de basket en el escalón del que fue apartado por el Madrid desde hace tiempo y para ello ha necesitado hacer un importante desembolso económico que, de paso añado, cierra la puerta a grandes proyectos de su cantera, lo cual tampoco es novedad últimamente.

El nerviosismo en ciertos sectores del madridismo ha empezado a aflorar, y es que es cierto que cuando ves a tu máximo rival reforzarse de una manera tan imponente tienes la sensación de necesitar una respuesta que tenga varios millones de euros como apellido, pero creo que nos equivocamos si pensamos así.

Hay que recordar que el Madrid se ha plantado en todas las finales en el año post Doncic y con un Llull al que las lesiones no le han permitido estar a su nivel real. La plantilla blanca, con todos sanos, ha sido casi perfecta y así lo han demostrado los resultados, por lo que en ningún caso se precisa la incorporación de fichajes que supongan una gran inversión.

Antes de empezar el verano sabíamos que el Madrid necesitaba un base que pudiera ser importante si se producía alguna baja en el puesto de 1 y ha llegado Laprovittola, el mejor jugador de la ACB este año. Además, ante la marcha de Ayón se espera la llegada de Jordan Mickey, un pívot con todas las cualidades que le gustan a Pablo Laso.

A esto hay que sumar las renovaciones de Causeur, Taylor y Carroll, ter jugadores claves en el esquema del Madrid. Y, por supuesto, no olvidemos que la renovación de Tavares es prácticamente otro fichaje, porque ofertas para salir seguro que no le faltaban, y asegurar la continuidad de Campazzo sería otro gran éxito si se produce.

Por suerte para el madridismo, el club no parece tener la intención de cerrar la puerta del primer equipo a la mejor cantera de Europa. Parece evidente que Usman Garuba va a tener la posibilidad de entrar en muchos partidos y tiene pinta que el día que entre a ver quién es capaz de sacarle de ahí.

Llevamos muchos años viendo grandes desembolsos del Barcelona por jugadores como Rice, Koponen, Doellman, Claver, Hanga, Heurtel, Moerman, Seraphin, Pangos o Singleton. Ahora la inversión es aún mayor y el reto es, seguramente, más difícil que nunca, pero la realidad es que la llegada de grandes jugadores nunca ha desestabilizado al Madrid ni tiene por qué hacerlo ahora. Hasta que se demuestre lo contrario en el campo, el mejor equipo lo sigue teniendo el Real Madrid.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies