El ofrecimiento del Real Madrid en la CAM, un acto con malos detalles

El acto de ofrecimiento de la Comunidad de Madrid celebrado ayer en tan importante institución y en un sitio tan emblemático como es la Puerta del Sol, nos dejó unos cuantos detalles que no nos gustaron y,  como no somos mucho de callarnos, vamos a contarlos.

Imaginen formar parte de un equipo que ha conseguido un doblete histórico, su nombre es muy conocido en el mundo del baloncesto, hablamos de Chus Mateo y Lolo Calín (entrenadores ayudantes) o Juan Trapero (preparador físico) de todo un Real Madrid y que, al acercarse a los asientos donde se les debe estar rindiendo homenaje, se encuentran que no hay ningún sitio libre y, que nosotros viéramos, absolutamente nadie se ocupa de ellos, nadie de protocolo de la CAM le busca acomodo y simplemente, mostrando esa sencillez con las que nos adorna siempre en su trato, se retiran colocándose detrás y quedándose de pie durante todo el acto, ni en la foto oficial salieron.

Mientras eso ocurre, muchos aficionados ocupan su lugar en esos sitios, son adultos con niños que llevan libretas y camisetas del equipo blanco, algo que mi compañero de prensa aledaño me pregunta “¿Aquí dejan entrar al público, es que es la primera vez que vengo?” a lo que tengo que informarle que no, que para eso, como bien sabe, ha accedido por un control de entrada con scanner y mandado un correo oficial un día antes para poder pasar, así que sí, es público, pero de los “importantes”.

 

Primera fila con dos niños y su libreta para firma de autógrafos – FOTO: Twitter @Isahdez_95

Para mayor abundamiento, somos testigos de cómo una señora, con toda la buena intención del mundo y con mucha educación (eso que no falte), sentada junto detrás de Alberto Herreros y en plena celebración del acto con las alocuciones de Felipe Reyes, Florentino Pérez y Ángel Garrido, le dice unas cuantas veces al Director deportivo del Real Madrid si puede pasarle una camiseta para que se la vayan firmando los jugadores, algo a lo que Herreros, con una educación exquisita, intenta convencer a la señora que sería mejor al final del acto, pero, ante la insistencia, no le queda más remedio que acceder a su petición, cogiendo la camiseta y el boli dándosela a continuación a Facu Campazzo para que empiece la ronda.

No se crean que aquí termina la cosa, los medios que allí nos citamos somos prensa escrita y gráfica, cosa lógica porque tenemos la posibilidad de hablar con jugadores y entrenadores durante el acto y, sobre todo, cuando suben al balcón en donde hay unas gigantescas salas donde podemos tener acomodo, pues bien, cuando llegamos a las escaleras que dan acceso, un señor acompañado de un vigilante de seguridad, dice que allí solo accede prensa gráfica (o mejor dicho, cualquiera que lleve una cámara) y nos dice que no se puede pasar, que el espacio es limitado (bien sabemos que cabemos todos que para eso hemos estado unas cuantas veces) y que origina más de una disputa entre los allí presentes porque es algo que nunca había pasado y que limita (o mejor dicho, elimina) la posibilidad de hacer nuestro trabajo. Por supuesto, mientras eso ocurre, un padre cogido de la mano de su hijo pequeño, accede por las escaleras con la sonrisa del vigilante.

¿Saben cómo pudimos subir finalmente al balcón y poder grabar, por ejemplo, el vídeo de Pablo Laso? Aquí tenemos que poner en absoluta referencia al Jefe de prensa del Real Madrid Baloncesto, que viendo la incomprensión de la situación generada, se complicó la vida para buscar a uno de los jefes de la CAM, al que le pidió que bajara para que hablara con el vigilante y nos permitiera la entrada, desde aquí solo podemos darle millones de gracias para solucionar algo sobre lo que no tenía ninguna responsabilidad y, a pesar de ello, se desvivió por solucionarlo.

Dicen que el baloncesto es una cuestión de detalles, pues, para próximas ocasiones, no estaría de más que la Comunidad de Madrid (o el responsable que fuera) también tuviera en cuenta lo importante que son esos detalles.