El OjO Al Blanco del Real Madrid – Panathinaikos. La épica y uno más

Casi sin palabras podemos describir lo vivido en el WiZink Center en esta tarde y con 11.246 almas que vivieron tantas sensaciones que son difíciles de contar, desde la entrada de Llull, sus canastas y una victoria por 81-74 que deja la épica de clasificarse para la Final Four a solo un triunfo.

Espectacular presentación ante la mitad de público

Por una vez y sin que creamos que sirva de precedente, no se respetó el orden de los dorsales y dejaron para el último momento a Sergio Llull, lástima que la presentación pillara a mucha gente entrando y se quedara sin verlo, pero bueno, aquí les dejamos una muestra de lo que aconteció, como dijo algún genio de las letras, se nos puso la “gallina en piel”.

Igualdad

El subidón del inicio del partido y con un público claramente entregado, le pilló un poco frío al Panathinaikos que recibió un 5-0 de inicio hasta que Pascual empezó la guerra subterránea con un claro objetivo, Luka Doncic recibía palos sin conocimiento y la guerra de guerrillas tomaba forma con juego pausado mientras los blancos intentaban correr y nos dejaban alguna canasta digna de mención como la de Luka Doncic.

La entrada de Llull

Fue difícil no emocionarse a la entrada de Llull cuando quedaban poco más de cinco minutos del primer cuarto, cierto es que se le notaba algo nervioso (como todos) e intentó ser fiel a su juego desde el primer minuto que salió,

Pero Panathinaikos empezaba a tomar mejores sensaciones en un primer cuarto que acabó empatado a 17 gracias a un triplazo de Rudy en el último segundo.

Ritmo, ritmo, ritmo

Estaba claro que quién impusiera su ritmo se iba a llevar el gato al agua, dos estilos contrapuestos, dos sistemas defensivos antagónicos, en los locales la lucha por impedir la línea de pase, en los visitantes, por hacer un 1×1 al límite de la falta, el Madrid buscando el triple con desigual acierto, sacando el balón rápido al contraataque con un Doncic poseído por el espíritu del correcaminos, pero sin encontrar el aro y algún error defensivo blanco en el balance que permitía un mate fácil (y espectacular) como éste que le mostramos.

En todo este carrusel de estilos y de igualdad en el marcador nos fuimos al descanso con una corta ventaja para los blancos gracias a una técnica con la que fue sancionado un desaforado Xavi Pascual en los segundos finales y que nos dejó un marcador de 40-34 tras un espectacular mate de Luka Doncic.

Comienza la ventaja

Esos seis puntos de ventaja pronto fueron cambiados a 13 (50-37) cuando Panathinaikos empezó a perderse en quejas y alguna técnica (Calathes) y los blancos empezaron a sentirse más que cómodos y desarrollando su juego habitual.

No obstante, PAO no había dicho la última palabra, por arte de magia, el conjunto griego se plantó en el último minuto con solo dos faltas pitadas (una de ellas la técnica) y Calathes empezó su show, haciéndose el líder del juego griego y nos llevaba a un último cuarto que nos dejaba con un inquietante 57-53.

La tensión se corta con cuchillo jamonero

Lo que peor podía ponerse para el Madrid es que Calathes entrara en modo all-star y a fe que lo hizo, el griego se echó al equipo encima y el físico en el poste bajo empezaba a imponerse hasta que llegó la primera canasta de Llull, algo que todos esperábamos pero que fue todavía más grande y que nos dio momentos únicos cuando metió esos dos triples seguidos que puso las emociones a flor de piel.

La hora de la verdad

Un triplazo de Mike James, puso el empate a 70 en el marcador, a partir de ahí, la absoluta hora de la verdad, Llull parecía que no había estado ocho meses parado, pero el héroe del último minuto fue Jaycee Carroll con un 3+1 que puso el 77-72 en el carrusel de cambios que hizo Laso dando entrada al de Utah en ataque y a Taylor en defensa que fue la puntilla para un Panathinaikos que ya no pudo hacer nada y que cayó 81-74 dejando al Real Madrid con bola de Final Four.

 

Así terminamos hoy, nuestra próxima cita nos lleva al viernes a las 21 horas, donde el Madrid tendrá la posibilidad de clasificarse, una vez más, para la Final Four de Belgrado, mientras eso llega, aunque no tengan mucho tiempo, sigan sonriendo.