El pundonor extremo de Rudy Fernández

Rudy Fernández fue uno de los elementos claves en la victoria de ayer de España ante Italia, pero más allá de números y otras historias, nos dejó algo que siempre da muestras el jugador mallorquín, un pundonor a nivel extremo.

Ahora estoy mal, con dolor, pero contento por el sacrificio que ha hecho todo el equipo y por pasar a cuartos. Sabíamos la importancia de este partido. No veníamos de la mejor forma a pesar de las tres victorias y creo que hoy se ha visto lo que podemos hacer. La capacidad defensiva de este grupo ha sido muy buena. A lo mejor ofensivamente no estamos tan acertados como solemos estar, pero la defensa ha sido increíble. Dejar a Italia en 60 puntos según estaba jugado hacía tiempo que no se veía. Así que muy contentos por la victoria y por pasar.”

Estas fueron las palabras (recogidas por AS) de un Rudy Fernández que se marchaba cojeando a vestuarios y que, salvo recuperación milagrosa, no jugará mañana ante Serbia porque para el jugador del Real Madrid no hay medias tintas, o está o no está, así que si Scariolo decide ponerle en pista, sabe que se encontrará al mejor Rudy que pueda dar de sí mismo hasta el límite permitido.

Puede que dentro de unos cuantos años, con el jugador ya retirado, valoremos en su justa medida a Rudy Fernández en su compromiso extremo con la selección española y en los equipos que ha jugado, es posible que debamos recordar esos problemas de espalda que ocasionaban millones de horas con los fisios y ese “jugar con dolor” hasta la extenuación pero dejándose la vida para defender cada bola que llegaba a su territorio y que le ha granjeado el beneplácito de cada entrenador que ha tenido porque sabe que es difícil encontrar tanto esfuerzo mezclado con inteligencia en una pista de baloncesto.

A Rudy se le ha atacado muchas veces por una actitud chulesca que, con el paso de los años, ha ido transformando hasta convertirse en un jugador clave de equipo y que deja el brillo a otros como pudimos comprobar ayer en el partido ante Italia, donde su papel defensivo fue fundamental en lectura de líneas de pase y colocación para esos tiros forzadísimos que lanzaron los transalpinos.

Ahora toca disfrutar de los cuartos donde Rudy Fernández volverá a ser un elemento diferenciador tenga el equipo que tenga delante, mientras que nosotros, los simples mortales, lo veremos por televisión y aplaudiremos esas defensas imposibles al jugador que, probablemente, pase a la historia como uno de los que más pundonor tuvo vistiendo la camiseta de España.

Foto: Ramón Navarro

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