El tema base en el Real Madrid empieza a ser un problema

La situación actual del conjunto blanco es inmejorable en todas las competiciones, campeón de la Supercopa, segundo en ACB, cabeza de serie en la Copa del Rey y segundo clasificado en Euroliga con prácticamente confirmada su presencia en playoffs y casi acabar entre los cuatro primeros, sin embargo, en este estado idílico, se vislumbra un problema de fondo.

El otro día Llull tuvo miedo ante Darussafaka cuando sintió ese dolor en el abductor, no nos lo hemos inventado nosotros, lo dijo Laso en tras el encuentro, inclusive con la apostilla de que todos lo sintieron, seguramente porque el recuerdo de su lesión es algo que no se pasa de un día para otro y que ya le ha obligado a parar dos veces en esta temporada, la primera por problemas en su rodilla operada y ahora por lo ya comentado.

Sin embargo, ese no es el problema en sí, el tema es que, cuando eso pasa, el Real Madrid se queda con un único base para repartir juego, un Facundo Campazzo que está rayando a un nivel altísimo en todos los apartados del juego, asiste, dirige, anota y, para mayor abundamiento, da espectáculo en muchas de sus acciones que levanta enfervorizado al público madridista, ahora bien, ¿es suficiente?

Las probaturas que está haciendo Laso con Prepelic no están funcionando, el esloveno no se siente cómodo en esa posición aunque, cierto es, no es un puesto que le sea extraño por cuanto ya había jugado así en Levallois, pero claro, no es lo mismo jugar en el campeón de Europa que en el club francés, dicho sea con todos los respetos y el problema principal es que las defensas contrarias ya lo están viendo, en el partido de hoy ante Unicaja, Milosavljevic ha salido con una misión clara de agobiar al jugador en el bote y que, aunque Klemen ha sabido, en un par de ocasiones,  sacar ventaja para penetrar, sin embargo, eso no es suficiente como ha quedado demostrado hoy, algo que veremos repetido en más de una ocasión.

La solución no se vislumbra a estas alturas, los 34 minutos jugados hoy por Campazzo, muy por encima de los 28 que ocupa Rudy en segundo lugar, pueden pasar factura en algún momento en detalles que son imperceptibles pero que son los que dan los partidos ante rivales de entidad y en momentos importantes e igualados, ese triple liberado, ese robo al que no llegas, esa bandeja que se puede quedar corta…

Asimilado el tema de que Pantzar solo está para entrenamientos, cualquier problema que le surja al Madrid en la posición de base, ya sea con Llull o Campazzo, pone a temblar los cimientos del equipo y obliga a un esfuerzo extra al base que quede sano y donde no vemos un recambio con garantías, máxime cuando las opciones que Laso utilizó el año pasado con Rudy y Causeur en esa posición, en esta temporada se cuentan con los dedos de una mano.

El “experimento” Prepelic sigue su curso, con algún brote verde, cierto es, pero con muchas dudas sobre su rendimiento de base, acudir al mercado en busca de un jugador parece una operación arriesgada, aunque tampoco debería ser descartable, mientras tanto, esperemos la pronta recuperación de Llull y que Facu no coja ni un constipado y, si tiene que pasar, que sea tras la Copa, que haya tiempo más que recuperable hasta los playoffs de Euroliga, momento en que los experimentos ya deben formar parte de la historia.