El Estudiantes, sin opciones en su visita al Unicaja de Málaga

Movistar Estudiantes cayó ante Unicaja de Málaga en el Martín Carpena por 89-70 en un partido prácticamente decidido en el primer parcial.

El Movistar Estudiantes pagó en el Martín Carpena las consecuencias de que Unicaja volviese a su feudo con ganas, no solo de reencontrarse con la victoria, sino de resarcirse después de sus últimas citas. Los de Joan Plaza no dieron opción alguna a un conjunto estudiantil que se bajó del carro del partido en el primer cuarto. Como noticia positiva, la aportación de un Nik Caner-Medley con ganas de liderar a este equipo.

La equipación rosa, esta vez, no sirvió como talismán ante un Unicaja que se encomió al poderío en la zona de un Shermadini cada vez más Shermadini. Con los pívots estudiantiles cargados de faltas intentando frenar al gigante, los de Salva Maldonado vivieron del acierto de un Nik Caner-Medley enchufado al partido. No obstante, el duelo del americano contra el mundo terminó resultando insuficiente y, al final del primer cuarto, el resultado ya era más que desolador para el conjunto estudiantil (31-17).



No obstante, lo peor para los visitantes aún estaba por llegar. La mejor versión de un Unicaja con ganas de resarcirse saltaba a cancha en un segundo parcial en el que llegaron a anular por completo a los estudiantiles. Un todopoderoso Nedovic lideraba al conjunto cajista en unos minutos que parecían valer todo un partido. El Estudiantes, por su parte, acusó el mismo problema de siempre: en el momento en el que dejaban de estar duros y concentrados atrás, no solo veían como su rival anotaba a placer, sino que se veían incapaces de construir buenas acciones ofensivas, terminando por optar por tiros innecesarios y precipitados. Por todo ello, y tras un demoledor 13-1 de parcial al arranque de este segundo cuarto, el partido se marchaba al descanso con un contundente 53-27 en el luminoso del Martín Carpena.

Si bien es cierto que el paso por el vestuario sentó bastante bien a Movistar Estudiantes, el partido parecía estar más que decantado a favor de su rival. El tercer parcial se convirtió en un bonito intercambio de canastas entre un Unicaja mucho menos intenso y un Estudiantes más acertado de cara al aro que, si se hubiese producido en la primera parte, hubiese servido para algo, pero que, produciéndose con el marcador tan decantado a favor del conjunto cajista, solo sirvió para maquillar ligeramente el luminoso (73-51).

En el  último parcial, Unicaja no tuvo  más que aguantar los intentos de arreones del cuadro visitante para cerrar un partido prácticamente decidido en el primer cuarto, y que terminaba con un 89-70 final, consecuencia, entre otras muchas cosas, de que el cuadro estudiantil volvió a estar peleado con el acierto desde más allá de 6’75.