Fin al sueño en Eurocup de Perfumerías Avenida

Dominaron las de Miguel Ángel Ortega de principio a fin y llegaron a verse virtualmente clasificadas durante algunos momentos del partido pero el talento de Galatasaray terminó por clasificar al conjunto turco para la final de la Eurocup. Una noche en la que la magia de Würzburg, con un nuevo lleno, no fue del todo suficiente para una ciudad orgullosa de su equipo.

Perfumerías Avenida vs Galatasaray (57-55) / Estadística

Cuando ni siquiera una noche mágica es suficiente, poco más se puede hacer. Así le sucedió este miércoles a un Perfumerías Avenida que dominó el encuentro de principio a fin, que acarició la remontada en diversas ocasiones y que cerca estuvo de poder inscribir su nombre en la gran final pero el sueño terminó por diluirse en el último minuto de un encuentro en el que todos sus esfuerzos fueron inútiles.

Y eso que las jugadoras de Miguel Ángel Ortega plantearon un encuentro sumamente serio y en el que la defensa fue su principal baluarte durante los 40 minutos de juego. Un duelo en el que no faltó el acierto exterior durante los primeros compases (17-9) para instaurar el nerviosismo en un rival que tuvo que tirar de talento individual para evitar que Avenida marcara muy pronto las diferencias. A base de pequeños parciales, las jugadoras turcas lograron ejercer un trabajo de esos de pico y pala con el que reducir ligeramente las diferencias para llegar “con vida” al entreacto (31-26).

Despegó en ataque el Galatasaray tras el paso por vestuarios imponiendo un nuevo ritmo de juego que llevó a las visitantes a igualar el marcador (39-39). Todo comenzaba de cero y, con un tiempo muerto, Miguel Ángel Ortega reordenaba ideas en sus jugadoras para volver a intentarlo. Con María Asurmendi despegando desde el triple, Avenida resurgía en el partido. Las charras lanzaban una nueva ofensiva y a su rival comenzaba a temblarle el pulso (57-51). Quedaban dos minutos por jugarse y en las previsiones más optimistas comenzaba a vislumbrarse la final pero, cuando más cerca estaba, un zarpazo turco con un 0-4 en las últimas acciones terminó por diluir el sueño (57-55).

La clave: El talento individual de un Galatasaray que sucumbió en el electrónico ante un gran equipo pero que sobrevivió en el global de la eliminatoria gracias al acierto de sus puntales.

Fuente: FEB