Giannis y Lillard reinan en un All-Star diferente

El Team LeBron dominó el encuentro en el que Antetokounmpo fue MVP sin fallo en el tiro y la estrella de los Blazers cerró con un triple desde medio campo, mientras Vucevic, Curry y Anfernee Simons se repartieron los concursos

La NBA sacó adelante en Atlanta una nueva edición del All-Star, la más difícil sin la presencia de público. Con todo concentrado en una noche, la liga mantuvo el formato que tan buenos resultados ha dado en las tres ediciones previas. Este año nos quedamos si ese puntito competitivo al final, dada la abultada diferencia en el marcador (el año pasado se decidió desde el tiro libre) y asistimos a la coronación de Giannis Antetokoumpo. El griego se llevó su primer trofeo Kobe Bryant (bautizado el año pasado así al MVP del partido de las estrellas) al firmar 35 puntos sin fallo (16/16). El otro gran protagonista fue Damian Lillard, autor de 32 tantos y hasta ocho triples, incluido al que puso el punto 170 necesario para ganar.

Y es que LeBron James eligió muy bien a su equipo, formado además por Stephen Curry, pletórico tras su victoria en el concurso de triples. El base metió 28 puntos y también convirtió ocho triples. Además, Chris Paul repartió 16 asistencias y Luka Doncic un 8+3+8 y se nos sigue haciendo raro verle en este tipo de partidos sin una victoria en juego. El Team Durant, sin el propio Kevin, hizo lo que pudo con los 26 de Bradley Beal y los 24 de Kyrie Irving como máximas puntuaciones, siendo los 7 triples de James Harden lo más destacado. El MVP del año pasado, Kawhi Leonard no pasó de los 8 puntos en apenas 19 minutos, poco dado como Doncic a este tipo de encuentros sin presión.

En cuanto a los concursos, antes del partido vimos el reto de habilidades en el que los pívots ganaron la batalla. Domantas Sabonis se lo llevó superando en la final a Nikola Vucevic y tras dejar fuera a Chris Paul y a un Luka Doncic que se presentó con el chándal puesto. Los triples fueron territorio Curry. 31 puntos y primera ronda y 28 en la final, en la que batió a Jayson Tatum y Mike Conley, clavando el tiro final que le dio la victoria y su segundo concurso (el primero fue en 2015). Los mates fueron el evento más descafeinado, encajado en el descanso del partido. Fue Anfernee Simons, jugador de tercer año de los Blazers, el ganador con homenaje a Tracy McGrady y un mate final en el que apunto estuvo de besar el aro el que le dio el título. Terminó un All-Star atípico, pero que nos dejó grandes momentos y muchas ausencias, por lesiones (Durant, Devin Booker o Anthony Davis) o por el dichoso protocolo sanitario (Ben Simmons y Joel Embiid se cayeron a última hora). La NBA supo adaptarlo como ya hizo con la burbuja y los jugadores hicieron el resto, pese a que volvió a faltar ese plus de competitividad que creíamos haber recuperado el año pasado.

Foto portada: nba.com

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