Gregory Vargas, jugador de Fuenlabrada: “Mis compañeros son mis hermanos”

Hablamos en exclusiva con Gregory Vargas, base de Montakit Fuenlabrada.

Parece que fue ayer cuando desembarcaba en Fuenlabrada de la mano de Néstor García, el que fuese su entrenador en la selección venezolana y con el que fue campeón de América. Sin embargo, en este tiempo le ha dado tiempo a meterse en el bolsillo a la afición de Montakit Fuenlabrada y a llevar a su equipo ni más ni menos que a una Copa del Rey.

Está siendo una experiencia muy bonita, una experiencia que no voy a olvidar jamás y que a mis hijos se la voy a contar día tras día, porque yo siempre soñé con jugar en una liga de alto nivel como esta. Estando aquí, te das cuenta de lo increíble que es. Cada partido, cada entrenamiento, cada día vivido aquí ha sido inolvidable y se va a quedar para siempre grabado en mi mente.

Gregory Vargas encara su primera temporada en ACB en las filas de Montakit Fuenlabrada. A sus 32 años, el base venezolano ya sabía lo que era jugar en Europa y, como él mismo nos contaba, dar el salto a España era uno de sus grandes sueños. Un sueño que, desde hace meses, se convierte en realidad día tras día y que alcanzó uno de sus momentos más álgidos con la clasificación del conjunto fuenlabreño para la Copa del Rey. La experiencia fue increíble. Jugar la Copa del Rey ha sido uno de los mejores momentos de mi carrera. La organización, el ambiente que se vive, las aficiones de todos los equipos… Para mí ha sido grandioso.



Una experiencia que, por una desgracia familiar, estuvo a punto de no vivir. No obstante, el jugador de Fuenlabrada supo sacar fuerzas para hacer historia con los suyos. Uno tiene que sacar fuerzas de donde sea porque, a veces, pasan cosas en la vida que uno no quisiera que le pasaran. Son cuestiones del destino y uno tiene que aceptarlas. Lamentablemente, a mí me pasó todo esto dos días antes de la Copa. Por un momento, pensé no ir a jugarla porque no me sentía mentalmente preparado para eso. Pero todo fue raíz del apoyo de mi familia y de mi esposa. Tuvimos una conversación bastante larga en la que, al final, logramos entender que lo que estaba pasando es porque Dios lo quería así. Lo aceptamos, seguimos adelante, sacamos fuerza de la unión y de todo lo bueno que Dios también nos ha dado. Gracias a eso, yo pude ir a la Copa y disfrutar de esa experiencia tan bonita.

No obstante, como él mismo nos confesaba, el capítulo de la Copa del Rey ya quedó atrás y los playoffs parecen estar “a tiro” para los de Néstor García. Lo que a principios de temporada podría haber sido un sueño utópico es, ahora, un objetivo más que real para los fuenlabreños. Vemos los playoffs como un objetivo real. A estas alturas, no podemos verlo de manera ideal. Tenemos que verlo como un objetivo y trabajar más duro para ello. Sabemos que va a ser bastante difícil, aunque hay muchas personas que lo ven cerca. No es así, nos queda mucho por trabajar, pero, si lo convertimos en un objetivo, podremos lograrlo.

Foto: Montakit Fuenlabrada

Si hubiera que buscar un clave del éxito de este Montakit Fuenlabrada habría, sin duda, que fijarse en dos factores. El primero de ellos tiene nombre y apellido: Néstor García. Las palabras que Vargas le dedicaba no dejan lugar a duda. Néstor es una persona que, además de ser un guerrero, hace que sus jugadores crean en que todo se puede conseguir. Eso es lo que ha hecho aquí. Nos ha inculcado el poder de que creer que sí podemos y que tenemos equipo para competir contra quien sea. Nosotros compramos su idea y lo hemos demostrado. Hemos ganado a equipos grandes, hemos ganado en pabellones donde este equipo no había ganado o llevaba años sin ganar.

Además, a nivel personal, el “Ché” ha supuesto uno de los grandes apoyos para Gregory Vargas en su primera experiencia en ACB, además de ser el responsable de que el base venezolano sea hoy jugador del conjunto fuenlabreño. Conozco a Néstor desde hace más de diez años y, además de ser un entrenador, ha sido como un padre para mí. Me ha ayudado muchísimo en mi carrera a nivel de consejos, de material para trabajar y, sobre todo, a nivel de consejos, de estar ahí. Néstor quiere lo mejor de mí y para mí y lo demuestra cada día. Me lo hace saber con regaño o con halago. Estoy muy contento de contar con alguien así a mi lado que me empuja hacia delante y que quiere que yo sea mejor día tras día.

El segundo de los factores de la fórmula del éxito de este equipo es, sin duda, el valor del equipo. El propio Vargas dedicaba también a sus compañeros unas emotivas palabras, que demuestran que la unión ha sido clave para que el Montakit Fuenlabrada lleve, a día de hoy, quince merecidas victorias. El ambiente en el vestuario es fantástico. Para mí, mis compañeros son mis hermanos. Son los que me ayudan, me cuidan, los que confían en mí como yo confío en ellos, y creo es muy bonito cuando tienes unos compañeros que de verdad están contigo en las buenas y en las malas que te ayudan a seguir siempre adelante. Eso tiene Fuenlabrada, que todos nos cuidamos y nos apoyamos sin pensar en los resultados. Estamos muy unidos.