Hombre, Felipe Reyes, eso no se hace así

Pero vamos a ver, ¿Quién podía esperarse la que nos has liado hoy en una simple presentación de ACB? pensando que vamos a ver y oír lo de casi siempre (con alguna variante) y nos hemos acabado yendo con la noticia de que no íbamos a verte más con la camiseta de la selección española.

Y todo por una pregunta que se nos ha ocurrido hacer mientras estábamos rodeados del maremágnum de micrófonos y medios que esperábamos tu figura tras la presentación de la ACB y un poco después de que contestaras lo típico en estos casos, “que si la baja de Llull es muy importante”, “que si Luka Doncic tiene mucho futuro si tiene trabajando así”, “que si el Madrid tiene que luchar por todos los títulos” y cosas así.

Las puñeteras Ventanas FIBA han tenido la culpa de la bomba al preguntarte por tu opinión de ella “es algo que había que preguntar a los dirigentes y que a mí no me afecta porque yo con la selección no voy a jugar más”, a partir de ahí el tema ya estaba claro, lo demás no importaba, había llegado el momento de parar por tu familia, por tu club y por ti mismo, cerrabas una etapa única.

Cómo coño puede dejar la selección un tío que ha jugado 236 partidos y ganado 10 medallas contando un oro mundial, dos platas olímpicas, un bronce olímpico, tres oros europeos, dos platas europeas y un bronce europeo, más el Europeo Sub 18 de Bulgaria, el oro en el Mundial Sub 19 de Lisboa y el bronce Sub 20 de Macedonia 2000 de la forma como lo que has hecho hoy, que no hombre, que no, que no cuadra.

Te lo digo sinceramente, esperaba el correo típico de la FEB en cualquier momento, ese que diría: “Convocatoria de rueda de prensa de Felipe Reyes” y ¡¡zas!! ahí teníamos el momentazo de la despedida con las cámaras enfocándote, con el presidente a tu lado, con muchos amigos en la sala de prensa y, por encima de todo, dándote una mínima parte de todo lo que has dado jugando con la camiseta de España.

Pero tú has preferido otra salida, la de la normalidad más absoluta, pillando a todos por sorpresa y haciéndolo desde la más absoluta sencillez, con una explicación lógica y coherente, sin dar nada más que las gracias a todos por estos años, pues mira, es algo a lo que me niego rotundamente.

Me niego porque es impensable que no tengas un homenaje con la selección a la altura de lo que has hecho y dado, que el público se rompa las manos aplaudiéndote por todo lo dado y que seas capaz de tragarte alguna lagrimilla recordando ese momento en unión de tantas y tantas copas levantadas y celebradas vistiendo lo más grande que puede llevar un deportista, la camiseta de tu país.

Espero que esto no quede solo así, con una carta hecha por ti en twitter tras la rueda de prensa sorpresiva, que tengas el momento que te mereces y, sobre todo, para que todos aquellos que te admiramos, tengamos la posibilidad de verte vestido, aunque solo sea por un breve momento, con esa camiseta de España que tanta gloria has dado, creo que es algo que tú y todos nosotros nos merecemos.