La anécdota entre Randolph y la afición del Real Madrid

Ya le tocaba un partido calmado a la afición madridista tras los últimos disgustos acaecidos en la casa blanca con esas derrotas dolorosas ante Estrella Roja, FC. Barcelona y Khimki, así que el Herbalife Gran Canaria fue un bálsamo para todos con anécdota incluida.

Con una ventaja más que sustancial en el marcador, el respetable empezó a fijarse en los nombres de los jugadores que estaban en el banquillo buscando el saludo de los mismos e, igualmente, hizo con la terna de lesionados que estaban en la esquina y que esperan pacientemente a recuperarse de sus dolencias para volver a disfrutar en la cancha.

Por allí empezaron a sonar los nombres de Llull, Ayón, Taylor y…Randolph, los tres primeros devolvieron el saludo pero, el bueno de Anthony, con esa cara de estar en su mundo particular, no parecía enterarse de que la película iba con él mientras su nombre no paraba de resonar en el Palacio.

Primero fue el público de las primeras filas quién se lo indicó y claro, pues él seguía a su rollo, hasta que tuvieron que llegar sus propios compañeros Llull y Ayón, junto al médico del club y uno de los fisios quién tuvo que “bajarle a la tierra” para que se enterara de que el palacio le coreaba.

  • “¿Es a mí?” señalándose a sí mismo fue su respuesta a los compañeros y, una vez confirmado el dato, ya no dudó en devolver el saludo convirtiéndose en el protagonista involuntario de una anécdota en una tarde calmada de domingo a la espera de nuevas batallas.

 

Gracias a la escritora Marta Sebastián, espectadora de las primeras filas, por contarnos la historia que hoy os traemos.