La duda indudable sobre Marc Gasol y su compromiso con España

Durante todo este Mundial hemos podido leer decenas e inclusive cientos de críticas sobre la trayectoria de Marc Gasol en la competición pero igual hemos sido un poco injustos.

Se lo digo sinceramente, cuando vi que Marc Gasol ganaba toda una final de la NBA, por mi cabeza no cabía el pensamiento de que fuera a hacer las maletas para venirse a jugar un Mundial del cual ya había dicho su hermano que no podía asistir por razón de recuperarse de su lesión.

En las piernas de ese jugador se acumulaban, aproximadamente, unos 110 partidos jugados al ritmo y calendario de la NBA , pero es que, encima, se había llevado un anillo, coño, un anillo de la NBA, el máximo sueño al que puede aspirar un jugador de baloncesto y, para mayor INRI, ya había sido campeón del Mundo en el 2006, ¿Para qué narices iba a complicarse un tío de 34 años con el consiguiente riesgo de sufrir una lesión o, sencillamente, perder parte de un merecido descanso mientras se preparaba  para la nueva campaña?

Pues hete aquí que, nuestro protagonista, mirando de reojo las renuncias de la mayor parte de jugadores americanos, de los nuestros como su propio compañero Ibaka y de otros tantos en otras selecciones, tira por la calle de en medio y se pone a plena disposición de Scariolo, con una preparación específica, claro está, y que le hace ir cogiendo su propio estado de forma con mucho cuidado pero llegando en perfectas condiciones físicas para jugar el Mundial.

Miren, tengo claro que Marc Gasol no habrá jugado muy bien unos cuantos partidos en este Mundial del que estamos sacando pecho porque vamos a disputar la final este domingo, aunque ello, seguramente, venga por nuestra propia ignorancia en el juego y que no nos permita apreciar el tremendo ascendiente del pívot sobre el juego de la selección en facetas que van más allá de decir que si tira muchos triples (lo hace en Raptors) o si debería meterse más en la bombilla (lleva unas temporadas que reparte mucho más desde el poste alto).

Solo sé que me alegro mucho de que, en el partido de hoy contra Australia, haya sacado los colores a todos aquellos que llevan criticándole desde que empezó la concentración con la selección española gracias a una majestuosa actuación que, nadie mejor que Scariolo para describirla perfectamente:  “Lo de Marc Gasol ha sido la norma del kétchup, parece que no se puede abrir y luego sale por todos los lados…»

Si Gasol hace un mal partido y España pierde ante Argentina, muchos de los que hoy se han escondido, volverán a salir de sus cuevas, pero, para muchos de nosotros, quedará el compromiso de un tío que puso a su selección por encima de otras muchas cosas, justo lo que no hicieron otros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *