La emoción de un entrenador al volver a casa: el caso de Ortega en Perfumerías Avenida

El equipo salmantino ha confirmado la incorporación de su nuevo entrenador. Conocido ya en la casa, Miguel Ángel Ortega ha mostrado sus expectativas y sensaciones al regresar al Perfumerías Avenida. Una emoción propia de quien vuelve a casa.

El Perfumerías Avenida está siendo el protagonista absoluto de las últimas semanas en la Liga Día. La competición femenina sigue viendo como el conjunto salmantino se refuerza. Si la semana pasada se trataba de la llegada de un fichaje campeón de la WNBA y del mundo, esta es con la reincorporación de un entrenador.

Miguel Ángel Ortega recupera su relación con Perfumerías y dirigirá al equipo de nuevo en el próximo encuentro. Con las azules levantó todos los títulos posibles durante dos temporadas y posteriormente probó suerte en la Selección Sub17. Ahí, una vez más, demostró lo que es el éxito dejando una gran imagen de una generación para el recuerdo.


Sin embargo, más allá de esa calidad técnica, destaca su personalidad única y su amor y pasión por Perfumerías Avenida. Solo hay que ver las imágenes y declaraciones que ha dejado su presentación con la entidad de Salamanca. Para Ortega fue todo algo inesperado.

Me sorprendió, no puedo negarlo. No la esperaba -la llamada- en absoluto pero en cuanto me llamó me hizo mucha ilusión. Cuando alguien cree que eres necesario te da un importante subidón. Hasta diciembre no echaba de menos el baloncesto, pero desde entonces ya estaba más preocupado e inquieto”, aseguró ante los medios.


Pero esa pasión y decisión se ha transmitido a toda su familia: “Cuando observas a tus hijos con esas ganas, incluso cantando Avenida, Avenida… Sabes cuál es la decisión”, bromeó. Y, como buen técnico disciplinado, tiene los objetivos marcados: “Lo primero que he hecho es reunirme con el staff y ver cómo esta todo para preparar el trabajo sobre todo de cara a la Copa, objetivo inmediato, de la mejor forma posible”. Quiere “ponerlas como hay que ponerlas para ganar” porque destaca tener una “deuda” con la plantilla por haber ganado lo que ha ganado.