La era del cambio en la NBA es una realidad demostrable

Los Houston Rockets han batido un récord histórico que manifiesta el cambio de tendencia de una liga dominada por jugadores multiusos y por cada vez más pívots triplistas como los Gasol

El baloncesto vive tiempos de cambio y más concretamente el baloncesto NBA. La irrupción de los Golden State Warriors hace ya más de tres años (ganaron el primero de sus tres últimos anillos en 2015) supuso la llegada de un nuevo modelo que echó por tierra los roles específicos de cada jugador y los sistemas cerrados. Para Steve Kerr no es ni mucho menos básico tener un pívot puro en su esquema, ni un base que suba el balón. Lo vimos en aquellas Finales de 2015 con el apodado ‘Quinteto de la muerte’ formado por Stephen Curry, Klay Thompson, Draymond Green, Andre Iguodala y Harrison Barnes, siendo sustituido este último por Kevin Durant. El dominio de los Warriors ha hecho que su modelo sea imitado por muchos equipos, que dejan de lado a jugadores específicos y utilizan ‘a los buenos’ para todo. Los casos de estrellas como LeBron o Durant con tareas desde subir el balón hasta postear en la pintura manifiesten dicha tendencia.

James y Durant pueden actuar en las cinco posiciones dado su dominio del juego / Foto: @NBA

Uno de los aspectos del juego que se resalta con esta evolución es el triple. Todos los miembros de ese letal quinteto eran capaces de anotar de fuera y ese patrón ha sido adoptado por los grandes rivales del conjunto de Kerr. Cleveland Cavaliers o Houston Rockets han adaptado su rotación para que en muchos momentos de partido los cinco jugadores en pista sean efectivos desde la larga distancia. Con Hill, Smith, Korver, James y Love en el caso de los Cavs o Paul, Harden, Gordon, Ariza y Tucker en el cuadro tejano como particulares quintetos tiradores para intentar contrarrestar -sin éxito- a los de la Bahía. En el gráfico inferior podemos ver el porcentaje de lanzamientos de los equipos punteros de la presente temporada que ha llegado desde la línea de tres puntos.

Y aquí entran en escena los Houston Rockets, llevando a otro nivel el modelo de unos Warriors que solo en la campaña 2015/16 (la del 73-9) superaron a los tejanos en número de triples anotados. En la 2016-17 y la 2017-18 los cohetes mejoraron ese y su propio registro con un total de 1256 triples convertidos en la ya finalizada temporada por los 926 (8º en la liga) de los a la postre campeones. Además, concluyeron el curso convirtiéndose en el primer equipo de la historia con más puntos llegados desde el triple que desde la zona de dos (más del 52%). Como se observa en el gráfico, la franquicia liderada por James Harden experimentó ya un pico la temporada pasada coincidiendo con la llegada de Mike D’Antoni. El que fuera técnico de los Phoenix Suns de Steve Nash hace ya más de una década regresó con su viejo modelo. Antes de que existieran los Rockets o los Warriors de Curry, aquellos Suns del 2005 tenían como seña de identidad el ‘small ball’ y el juego alegre y ofensivo con muchas de sus posesiones por debajo de los diez segundos. Su inconsistencia y sus carencias defensivas les hacían sufrir mucho en Playoffs y no lograron nunca el anillo. En 2015 este modelo triunfó con los Warriors, que además incluyen uno de los entramados defensivos más efectivos. Estos  Rockets (65 victorias en temporada regular) que no pudieron con Golden State en unas igualadas y recordadas finales del Oeste, también cerraron la postemporada como equipo con más triples intentados (46%) y más puntos llegados desde la línea exterior (38%). Contaban con James Harden (10,8 lanzamientos de tres por partido, líder de la NBA) y con el ganador del concurso de triples Eric Gordon (8,8 tiros) para un total de seis jugadores que lanzan más de cinco triples por noche.

Houston ha anotado más de la mitad de sus puntos desde el triple esta temporada / Foto: @NBA

Otro dato que nos arroja el gráfico es el peculiar caso de San Antonio Spurs, que no entienden de nuevos modelos y modas en la NBA. Con 21 temporadas seguidas jugando Playoffs y cinco campeonatos entre 1999 y 2014, el equipo de Gregg Popovich se mantiene entre la élite pese a ser el equipo que menos usa el triple de la lista de favoritos con solo el 24.8% de sus puntos (27º en la liga) llegados desde el triple y apenas un 28% de sus tiros efectuados desde la larga distancia.

Pívots triplistas

Este cambio de era y de tendencias ha contagiado -entre otros- a los quizá menos probables en verse afectados hace algunos años: los pívots. No hay que irse muy lejos, diez temporadas por ejemplo, para observar que salvo contadas excepciones los ‘cincos’ puros no se dejaban ver mucho más allá de la línea de tres y si lo hacían era para tirar auténticas ‘piedras’. En el gráfico inferior se puede ver como la lista de jugadores interiores triplistas en la temporada 2007-08 es muy escasa y en ella se incluyen muchos hombres que actuaban como ala-pívots y sí tenían el tiro entre sus armas. Casos como Rasheed Wallace (campeón en 2005 con los Pistons), Matt Bonner (Spurs) o el francés Boris Diaw (Suns) además de Pau Gasol (Grizzlies) atesoran unos porcentajes en ningún caso superiores al 40%.

Actualmente la historia ha cambiado bastante. Hasta tres pívots (y estos sí son ‘cincos’) rebasan el 40% de acierto en triples y la gran mayoría está por encima del 35%.

No solo se tira más, sino que se hace mejor y los jugadores que vienen están cada vez más preparados y tienen más recursos para anotar. En el recién celebrado Draft, de los siete primeros elegidos hasta cinco son interiores. De estos, tres aterrizan en la NBA con al menos un 40% en triples (Marvgin Bagley III, Jaren Jackson Jr. y Wendell Carter Jr.), los otros dos lanzan tiros lejanos de manera habitual (DeAndre Ayton, 34% de acierto y Mohamed Bamba, 28%). Y en medio de todos Luka Doncic y su habilidad vista en Europa para jugar en posiciones cercanas al aro. El triple es una nueva herramienta en los jugadores interiores y los mejores pívots del baloncesto español tampoco se quedan atrás.

La versatilidad de Doncic puede ser una de sus ventajas en la NBA

Los Gasol y el triple

Como indica el gráfico superior, los hermanos Gasol aparecen en el citado listado de pívots con buenos porcentajes en el tiro de larga distancia y sus dilatadas carreras son todo un ejemplo de la evolución que ha experimentado la liga. Si nos fijamos en Pau, observamos en el gráfico inferior que su volumen de triples se mantuvo apenas intacto en gran parte de su carrera, incluyendo su época dorada en los Lakers donde ganó dos anillos (2009 y 2010).

Los Gasol son el claro ejemplo del pívot moderno en la NBA / Foto: @NBA

Es a partir de la temporada 2015-2016 -su segunda en los Chicago Bulls-, cuando comienza a lanzar más (7% de sus puntos). Su llegada en 2016 a San Antonio Spurs viene a confirmar el cambio. De ese 7% pasó al 17% y en la presente temporada está en un 19% siendo un recurso más que fiable para Popovich en esas situaciones en las que un jugador penetra y Pau se queda abierto. En su primer año con los Spurs se convirtió en el jugador con el porcentaje más alto en triples (53,8) con al menos 70 tiros lanzados en una temporada. “He estado trabajando en esos tiros porque los puedo tirar con cierta comodidad y no los he tirado mucho en mi carrera porque mi posición era más cercana al aro. Pero con jugadores como LaMarcus [Aldridge] y Kawhi [Leonard] que operan mucho más dentro de la pintura, yo tengo que adaptarme e intentar encontrar las oportunidades donde sea”, decía en una de las entrevistas de la pasada temporada.

El caso de Marc es bastante similar. Hasta el curso 2016-17 su volumen de triples era insignificante, pero a partir de ese curso alcanzó el 23% de lanzamientos y en la presente temporada se ha ido hasta el 31%. Marc no cambió de equipo pero sí de entrenador con la llegada de David Fitdzale a Memphis en el verano de 2016, que sí le sacó algo más de su zona habitual. Un dato relevante es que al inicio de la temporada 2016-17 Marc alcanzó los 16 tiples convertidos, superando los 12 llevaba en sus ocho año anteriores en la liga. Es todavía más sorprendente el cambio en el mediano de los Gasol, puesto que su rol sí que ha sido siempre el de hombre referencia en la pintura a diferencia de su hermano a quien hemos visto lanzar desde 4-5 metros de manera habitual. Es indudable que ambos habrán trabajado duro algunos veranos viendo semejantes cambios de porcentajes para adaptarse a los nuevos cambios.

Hay quienes resumen estos cambios como una moda que pasará. Quién sabe si volveremos a ver sistemas con uno y hasta dos pívots dominantes sembrando el terror en la pintura o si esto irá a más. Muchos plantean también que esta tendencia irá en aumento y que habrá que plantear incluso cambios en el reglamento, como alejar la línea de tres puntos o crear la de cuatro puntos. Son tiempos difíciles para el pívot ‘de toda la vida’ que, o se adapta y mejora su tiro exterior o puede quedarse sin minutos. Lo hemos visto en los pasados Playoffs con hombres importantes como Clint Capela en Houston, Tristan Thompson en los Cavs o JaVale McGee en los Warriors. Los entrenadores prefieren poner a sus mejores hombres (Draymond Green, Trevor Ariza, P.J. Tucker,…) a defender en la pintura antes que a sus hombres más altos y estáticos. Otra cosa clara es que es ya algo habitual ver lluvias de triples y marcadores por encima de los 100-110 puntos en muchos equipos y eso no quiere decir que en la NBA no se defienda, es que estamos ante una nueva era.

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