La flexibilidad de la Euroliga: el Barcelona incumple el reglamento durante 7 años

foto: fcbarcelona.com

La reciente noticia de que el Real Madrid piensa en abandonar la ACB ha sacudido los cimientos del baloncesto nacional. Sin embargo, no habría ningún problema en Europa dado que la Euroliga ha demostrado ser bien flexible estas últimas temporadas.

La competición continental, en palabras de su máximo dirigente Bertomeu, ha dejado claro que se podría realizar una votación para que el Real Madrid jugara la competición. Pese a que muchos medios han publicado que la entidad merengue tendría problemas por no disputar la liga nacional, el artículo 5.3 de la Euroliga indica que, tras una votación de los clubes, se podría producir una excepción para disputar el torneo continental sin estar presentes en una competición como la ACB.

Algo que ha levantado críticas a la competición por cambiar sus principios en función de quién sea el perjudicado. Unos ataques sin fundamento dado que en las últimas temporadas, desde la Euroliga, se ha mostrado esa flexibilidad a favor de los clubes con licencia A, como es el caso del Real Madrid. Sin ir más lejos, el Barcelona lleva incumpliendo siete temporadas (desde la 2012) el artículo 4.2 del reglamento.

Este dice expresamente: “Uso de una pista con capacidad mínima para 10.000 espectadores sentados, encontrándose a menos de cuatro horas de vuelo comercial desde Frankfurt (considerada como una de las ciudades situadas geográficamente en el centro del territorio de la Unión Europea) y disponer de todos los elementos técnicos necesarios para el partido de baloncesto, así como todos los demás requisitos exigidos en la normativa correspondiente”. El Palau Blaugrana actual cuenta con algo más de 7.580 espectadores.

Una cifra mucho menor a los 10.000 que exige la Euroliga y que obligó al CSKA a mudarse al pabellón Megasport, con más de 13.000 espectadores. Además, el propio CEO de la Euroliga criticó las instalaciones del Barcelona hace unos meses. “Es el peor pabellón de Europa”, aseguraba Bertomeu.

La razón de su continuidad en la Euroliga es esa licencia A. El Barcelona, conocedor de la normativa desde 2012, negoció con la competición unos plazos que aseguraran el cumplimiento de las reglas en un determinado periodo de tiempo. Será en este verano de 2019 cuando el club culé comience a construir sus nuevas instalaciones.

El caso del Gran Canaria

Pero el caso del Barcelona no es el único en el que la Euroliga se ha mostrado flexible. El Herbalife Gran Canaria no podría haber disputado esta temporada europea como consecuencia de su gran distancia con respecto al resto de clubes. Como se especificaba en el mismo artículo que el del pabellón, el 4.2, los equipos deben estar a una distancia máxima de 4 horas en vuelo comercial de Frankfurt, entendiendo esta ciudad como el centro de la Unión Europea. Las islas se encuentran a 4 horas y más de 45 minutos, aproximadamente, por lo que incumplirían ese apartado. Algo a lo que el resto de equipos no han puesto pegas.

Estos dos casos son los más recientes. La Euroliga, como su propio presidente indicó, es una empresa que busca lo mejor para sus socios. El Real Madrid, como el Barcelona, tiene una licencia A que le otorga tener voz y voto dentro de la competición. Y siendo un peso importante dentro de la publicidad y la audiencia cosechada, su bien será el bien de la Euroliga.

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