La importancia de tener un base de 2,07

La lesión de Llull en un tramo decisivo de la temporada provoca que varios jugadores deban asumir la responsabilidad en la dirección de juego. Gustavo Ayón será uno de ellos, aunque no nos demos cuenta.

Después de conocer el alcance de la lesión de Sergio Llull, con quien parece que se está cebando el infortunio últimamente, todos tenemos un poco la sensación de que se ha complicado esta fase de la temporada y lo que antes parecía un claro favoritismo del Real Madrid en el próximo duelo de playoff ante el Panathinaikos, ya no lo vemos tan claro. El equipo blanco no anda muy sobrado de jugadores que puedan ocupar el puesto de base y eso puede ser determinante.

Es evidente que Facundo Campazzo va a jugar muchos minutos durante el mes de abril, es el único base puro que cuenta con la confianza de Pablo Laso, pues no parece que Pantzar vaya a disponer de demasiadas oportunidades. Se nos antoja difícil no pensar en Klemen Prepelic como el segundo base del equipo ante la ausencia de Llull, algo arriesgado ya que no es su posición ideal pero obligatorio dadas las circunstancias.

Lo cierto es que Prepelic no está haciendo un mal papel siendo el director de juego, pero es muy probable que Rick Pitino vaya a utilizar una presión en todo el campo con la intención de cansar al argentino y provocar los errores del esloveno. Los griegos saben que la debilidad del Madrid va a estar en esa posición y seguro que van a tratar de aprovecharlo.

En el encuentro disputado hace poco más de una semana pudimos ver que Sean Kilpatrick y Lukas Lekavicius fueron los primeros defensores de los bases, dos jugadores que, sin ser unos grandísimos defensores, tienen capacidad física para perseguir a los más pequeños durante todo el partido. Matt Lojeski, Keith Langford y Nick Calathes también tuvieron ese cometido en varias fases del encuentro. Por último, su mejor defensor, Thanasis Antetokounmpo, fue el encargado de cerrar los espacios a Llull en alguna ocasión.

Son muchos jugadores y lo normal es que vayan rotando para hacer una fuerte presión. Es entonces cuando tendrán que aparecer otros jugadores al rescate. Causeur y Rudy son los que todos tenemos en la cabeza, seguro que al menos uno de ellos siempre va a coincidir en el quinteto con Prepelic. Pero hay otro jugador en el que seguramente no pensemos y va a ser fundamental para el desarrollo ofensivo del equipo: Gustavo Ayón.

Ya pudimos ver contra el Zalguiris que fue el mexicano el encargado de subir el balón en numerosas ocasiones. Es capaz de botar con cierta soltura y es muy inteligente para no arriesgar demasiado. Una vez que el equipo juega en estático, Ayón toca el balón en todas las jugadas, desde poste alto o bajo, siempre encontrando al compañero mejor colocado y siendo muy útil para descargar al base de esa presión.

Gustavo Ayón suma actualmente 2,6 asistencias por partido en la Liga Endesa y 3,1 en Euroliga. Además, en la competición europea es el vigésimo cuarto jugador con más asistencias, siendo el primer pívot en este ranking y haciendo solo una asistencia menos por encuentro que Campazzo o Llull.

El tercer base del Madrid pasa los dos metros y no juega a siete metros del aro. El papel de Ayón como creador de juego en el equipo de Laso es mucho más importante incluso del que vemos en las estadísticas. Veremos a Prepelic, Causeur o Rudy siendo los jugadores que más boten el balón, pero el base realmente decisivo en esta fase de la temporada puede ser Gustavo Ayón.

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