La lección de vida que aprendió Wayne Robinson a su paso por el Real Madrid

¿A qué decisión tomada durante su etapa en el Real Madrid se refiere Wayne Robinson, considerado como uno de los mejores pívots que han pasado por la liga ACB?

Reconozco que cuanto más difícil es un reto más disfruto con él, y después de entrevistar a Brian Jackson era mi oportunidad, tenía que intentar localizar por todos los medios al que fuera su compañero norteamericano durante su periplo en el Real Madrid, aquel jugador que formó una tremenda pareja interior junto con Fernando Martín y que tanto nos hizo disfrutar con su baloncesto. Me refiero a Wayne Robinson, ¿lo recuerdas, no?, sin duda uno de los extranjeros que ha dejado huella entre los aficionados madridistas.

Finalmente y gracias a la ayuda de Jackson, alguien que humanamente no deja de sorprenderme, localicé a Wayne, un hombre que en todo momento mantuvo un trato exquisito conmigo y que en la actualidad lleva una vida muy ajetreada, pero alejada del baloncesto. A lo largo de esta entrevista repasaremos principalmente su brillante paso por la ACB y haremos mucho hincapié en sus tres temporadas en la capital de España. Además, les aconsejo que no se pierdan su explicación sobre una decisión que debería haber evitado cuando estuvo en el Real Madrid y de la que aprendió mucho en la vida.

Javier Balmaseda


-Hola Wayne qué tal, cómo va todo, encantado de poder charlar con usted. Sé que ha estado tiempo trabajando en un gran proyecto para el Estado de Carolina del Norte, cuéntenos en qué ha consistido y a qué se dedica en la actualidad.

Hola Javier. Tengo varias oportunidades de carrera. Sirvo como pastor en una iglesia muy progresista. Sirvo como Director Cristiano de un Ministerio Evangelístico llamado Comunidad de Atletas Cristianos; y soy dueño de un negocio de consultoría.

 

-¿Tiene algún tipo de relación hoy en día con el baloncesto?

No tengo ninguna relación con el baloncesto. Soy un fan del juego.

 

-¿Cuál fue la última vez que estuvo en España?

La última vez que estuve en España fue hace 25 años.

 

-Fue elegido en el draft del 80 por Los Ángeles Lakers, pero sus derechos fueron traspasados a Detroit Pistons, donde jugó casi 20 minutos por partido durante la temporada 80/81, pero finalmente la temporada siguiente se fue a Italia. ¿Tan difícil era a comienzos de los años ochenta hacerse un hueco en la NBA?

La razón por la que fue difícil tener una carrera larga fue porque los jugadores no tenían una unión fuerte para proteger sus derechos. Muy pocos jugadores tenían contratos garantizados. Estoy agradecido de que haya fuertes ligas de baloncesto en Europa donde los estadounidenses puedan jugar y tener carreras más largas.

Foto publicada en el número 132 de la revista Nuevo Basket (levantando la copa como campeón de la ACB, temporada 84/85).

 

-Después de dos años en Italia le ficha el Real Madrid por dos temporadas en la 83/84 y gracias a su buen hacer continúa una más. Sin embargo, el primero de los tres años no fue el mejor de los que jugó allí. ¿Qué es lo que más le costó al llegar a este club?

-Me estaba recuperando de una operación menor en el pie cuando llegué al Real Madrid. Eso me hizo comenzar lentamente. Una vez que mi pie estaba completamente curado, podía jugar mejor.

 

-¿Qué es lo que más destaca de los tres años en el Real Madrid?

El Real Madrid es uno de los equipos más destacados de Europa. Tienen una gran tradición y cuenta con los mejores jugadores, entrenadores y administración. 1985 fue el mejor año. Ganamos muchos partidos. Perdimos solo 4 ó 5 durante toda la temporada y jugamos en la final de la Copa de Europa frente a Cibona.

 

-Ahora que nombra a la Cibona, ¿qué faltó realmente para ganar aquella Copa de Europa?

Estuvimos muy cerca de ganarla, pero los yugoslavos tenían un gran jugador, Petrovic. Fue un gran partido.

 

-¿Era novedoso para un norteamericano como usted, todo el trabajo físico que dirigía Paco López?

El entrenamiento bajo Paco López fue muy difícil, pero necesario para poder competir durante toda la temporada. Admiré mucho el condicionamiento físico de los jugadores europeos, tenían una resistencia tremenda.

 

A finales del mes de marzo de 1986, después de un gran partido suyo frente al Maccabi en Tel Aviv, donde logró 42 puntos y 11 rebotes, concedió una entrevista al periodista Sixto Miguel Serrano para la revista Gigantes del Basket y realizó unas declaraciones que no sentaron muy bien dentro del club, e incluso se llegó a decir que usted forzó su salida del Real Madrid con estas declaraciones. ¿Hasta qué punto influyó esta entrevista para su no continuidad en el equipo después de tres excelentes temporadas?

No he pensado en esa entrevista durante mucho tiempo. En retrospectiva, no debería haber hablado de esa manera. Era joven y quería que nuestro equipo fuera el mejor. Fue una gran lección de vida para mí, una lección que les enseñé a muchos jóvenes atletas. La lección es si tienes preocupaciones, habla con el equipo y los entrenadores. Debería haber guardado esos pensamientos y comentarios solo para mí y para el equipo.



-¿Cuáles fueron sus mejores amigos mientras estuvo en el Real Madrid? ¿Mantiene el contacto hoy en día con alguno de ellos?

Todos los jugadores en el equipo fueron muy especiales. No he hablado con ninguno de ellos en más de 25 años.

 

-A lo mejor algunos de sus compañeros en el Real Madrid tienen la oportunidad de leer esta entrevista. Si fuese así, ¿le gustaría mandarles algún mensaje?

Agradezco mucho la oportunidad de haber jugado con ellos. Tuvimos muchos momentos grandiosos en la cancha juntos y momentos muy buenos fuera de la cancha también.

 

-En la temporada 86/87 fichó por el Cacaolat Granollers. ¿Por qué se decidió finalmente por este equipo?

Recibí ofertas de muchos equipos en Europa, pero quería quedarme en España porque disfrutaba de la competencia, la gente, la cultura y la buena comida.

 

-¿Qué diferencias había entre la manera de entrenar de Lolo Sainz y Jesús Codina, su nuevo entrenador en el Cacaolat?

Lolo Sainz fue muy intenso y extremadamente inteligente. Jesús Codina fue muy inteligente y muy táctico.

 

-Después de dos años en el Cacaloat se retiró momentáneamente de la práctica del baloncesto por problemas en el corazón. Supongo que fue muy duro para usted tomar aquella decisión, cuando apenas tenía 30 años.

Fue muy difícil, pero me recuperé rápidamente y no tuve ningún problema cardíaco.

 

-Pasó unos años de inactividad hasta que finalmente volvió a jugar en nuestro país en equipos como el TDK Manresa y el Juventud Alcalá. ¿Qué es lo que más echó de menos el tiempo que estuvo sin jugar?

Al igual que muchos jugadores, cuando eres mayor quieres ver si aún puedes jugar contra los jugadores jóvenes, pero mis habilidades habían disminuido y era hora de retirarse.

Foto de Fernando Laura publicada en el número 132 de la revista Nuevo Basket 

 

-Después de retirarse del baloncesto, fue ordenado pastor del New Millenium Christian Center en enero de 1996. ¿Cómo se produjo aquel gran cambio en su vida?

Después del baloncesto, trabajé como asesor financiero y especialista en impuestos. Mi título universitario es finanzas. Luego, trabajé en un centro para niños y los ayudé a ellos y a sus padres a aprender a tener una vida mejor. Vi a mucha gente luchando y supe que la única respuesta era que tuvieran una relación con Jesucristo. Fui miembro de una iglesia con más de 2000 personas y trabajé con los jóvenes. Después de eso, supe que Dios quería que yo fuera pastor de una iglesia. Es una gran oportunidad para trabajar con personas en la iglesia.

 

-Finalmente, de entre todos los jugadores con los que ha jugado en Europa, tanto rivales como compañeros de equipo, ¿cuáles serían los mejores según usted en cada posición?

Bases: Juan Corbalán and Mike D’antoni (Milán)

Alero: Gianni Bertolotti (Trieste), Alberto Tonut (Trieste)

Pívot: Fernando Martín, Dino Meneghin (Milán)

 

-Muchas gracias Wayne por su tiempo, su amabilidad y por compartir todos estos fantásticos recuerdos con nosotros. Un fuerte abrazo y que le vaya todo muy bien.

Muchas a vosotros y otro abrazo.