La recompensa del Obradoiro a la lucha ganada por Álex Cabaleiro

Muchos de ustedes no conocerán a Álex Cabaleiro, tampoco le verán en la tele meter mates de espalda o triples desde nueve metros, pero es un auténtico héroe que ha vencido dos veces a la leucemia y que ayer fue homenajeado por Monbus Obradoiro.

Ayer el club gallego, en los prolegómenos de su partido ante Delteco GBC, realizó un acto de reconocimiento a Álex Cabaleiro, un joven como cualquiera de los que, día a día, juegan en cualquier cancha del mundo disfrutando de su deporte favorito.

El motivo del homenaje, con regalo incluido, como era una camiseta del Monbus Obradoiro, firmada por todos los componentes del equipo gallego y que recibió de manos de Pepe Pozas y Alberto Corbacho, era reconocer a un luchador, un chaval jugador del Marín Peixe Galego que ha vuelto a pisar las canchas tras combatir durante año y medio contra la leucemia, enfermedad que se le diagnosticó en 2016 y que, indagando por las redes, gracias al artículo que publicó en su día La Voz de Galicia hemos conocido un poco más su historia.

Ahí hemos descubierto que su madre, su gran aliada, ha sido una de las trece fundadoras de la asociación Bicos de Papel -nacida para mejorar las condiciones de los pequeños usuarios de Oncoloxía del Hospital Álvaro Cunqueiro- y que este chaval ha derrotado dos veces a la leucemia, pasando dieciséis meses ingresado y soñando cada día con volver a una pista de baloncesto.

Y ese día ha vuelto, con calma, con más problemas inclusive que la propia enfermedad cuando su madre cuenta que “además de la  leucemia le dio un derrame, se quedó paralizado del lado izquierdo y fue recuperando poco a poco” y que, prueba de lo que es una entereza brutal, Álex contesta: “Me faltan un poco estos dedos de la mano izquierda, pero por suerte soy diestro”.

Ahora, con calma y sacrificio, ha vuelto a la pista y este pensamiento que dijo en su día cuando veía los partidos como espectador, poco a poco se irá olvidando: “Dentro estás más tranquilo porque puedes jugar, pero fuera no. Estás con la angustia cuando están empatando y piensas: «Ay, como fallen una canasta, que se va el partido…”

Enhorabuena Álex, a seguir ganando partidos.

ACB Photo/X. Cortizo