La victoria de un equipo llamado Real Madrid

Partidos como el de ayer me reafirman en mi idea que el Baloncesto es un deporte maravilloso. Un Fernando Buesa Arena lleno a reventar, una afición volcada con su equipo, unos cuantos madridistas allá por las alturas pero que aún así se dejaban oír, un ambiente inigualable, lleno de emoción, tensión y dos equipos extraordinarios que lo están dando todo. Resultado: un excelente partido ganado por quién mejor supo adaptarse.

Porque las salidas en tromba en ambas partes de Baskonia fueron tremendas. Una intensidad difícil de contrarrestar, una defensa al límite de la legalidad, unos ataques rápidos y efectivos que hacían mella en el marcador. Pero el Real Madrid sabía capear el temporal una y otra vez para esperar su momento.

En Baskonia esta vez apareció Beaubois y muy a ratos Shengelia, pero su solidez se seguía sustentando en el trabajo de Vildoza y Poirier. En el Real Madrid… el equipo. Es cierto que Luka Doncic realizó un partido espectacular. Se ve que la sangre eslovena le motiva cuando el ambiente está más crispado contra él, porque lo que vivió ayer en la bombonera azulgrana tardará en olvidarlo. Pero por encima de él, para mi, está el grupo y que en cada momento crítico aparece un jugador que tira del carro, ya sea con una constancia y regularidad exquisita (Thompkins), con unos tiros imposibles (Carroll), con unas energías y acciones defensivas y ofensivas que levantan al equipo cuando más lo necesita (Rudy y Felipe), con una intimidación que asusta y achica al rival (Tavares). Y esto habla mucho del Real Madrid, porque esta vez no fue el día de Llull y por unas u otras circunstancias no pudieron brillar como en otros partidos Ayón o Facu. Pero ahí estaba el equipo, levantándose una y otra vez ante cualquier zarpazo de Baskonia, ante un ambiente increíble, ante unas decisiones arbitrales discutibles…

Pablo Laso es el artífice de este equipo que para mí va creciendo partido a partido en esta serie. Como dije antes, el Real Madrid nunca dejó marcharse en el marcador a Baskonia y en los momentos decisivos finales tuvo más sangre fría, lo que le permitió adoptar decisiones más acertadas y llevarse el partido, ante un Baskonia más agotado mentalmente y, por ende, más precipitado e incluso sobrepasado. La valoración final de cada equipo 80-102 a favor de los blanco es elocuente.

Pero esto no ha acabado. No veo ni a Baskonia rindiéndose ni al Real Madrid conformándose. Preveo un  nuevo gran cuarto choque mañana en el Fernando Buesa Arena y yo tendré el privilegio de poder presenciarlo de nuevo en directo  y contar mis sensaciones para todos los seguidores de Planetacb. Sigamos disfrutando.