Las cinco lecturas que nos dejó el Real Madrid – Fenerbahce

Primer partido de Euroliga en el WiZink Center con victoria del conjunto blanco ante el equipo de Obradovic.

Un encuentro que nos dejó cinco lecturas.

1.- ¿Es Facundo Campazzo el mejor base de la Euroliga? Pues si no lo es, poco le falta, su actuación de hoy, más allá de los números con sus 14 puntos y 8 asistencias, fue su capacidad defensiva siendo capaz de parar a Sloukas en todo momento, una dirección más que correcta y alguna “locura” como una falta en ataque, nos deja al tipo más eléctrico de la competición y sí, ya sé que De Colo jugó un partidazo, pero el que ganó fue Facu.

2.- Laprovittola probó el sabor de Euroliga. El base argentino venía de hacer buenos partidos con el Madrid, con plena adaptación, pero, ay amigo, llegó la Euroliga y aquí no se hacen prisioneros, muy perdido en el campo y, lo peor, hacer que sus compañeros también se perdieran desde la dirección. Partido muy gris del jugador que se vio superado por su propia obcecación buscando imposibles.

3.- ¿Esto es el comienzo de una competición o es Final Four? ¿Desde cuando el primer partido de la competición se juega a este ritmo tan bestial y donde parece que te estás jugando entrar entre los ocho mejores en base a quién gane o pierda ese partido? Esa fue la impresión que dejó el encuentro entre dos de los mejores de Europa y es que, no me digan que no nos obligaba a mirar el calendario y ver que estamos todavía en octubre. Una locura lo que nos queda por ver.

4.- Primera y segunda unidad. El Real Madrid no tuvo un comportamiento homogéneo como suele ser habitual, digamos que la diferencia entre una primera unidad formada por Campazzo, Taylor, Rudy, Randolph y Tavares, fue mucho más eficiente que la formada por Laprovittola, Llull, Causeur, Deck, Jordan (aunque éste fue el mejor de esta segunda unidad) y eso sin contar que Laso dejó sin disputar ni un minuto ni a Felipe Reyes ni a Usman Garuba.

5.- Randolph volvió por sus fueros. Andábamos un poco mosqueados con Toñejo con eso de no verle a su nivel habitual y debía ser que el hombre estaba ansioso de que empezara la Euroliga, hoy volvió a ser el 4 determinante que pide Laso y, ante la ausencia de Thompkins, se convirtió en un referente en esa posición de fuera-dentro que tanto nos gusta.

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