Luka Doncic, Pau Gasol y el baloncesto paralelo

A veces el baloncesto nos trae curiosidades, situaciones que emparejan a jugadores que a priori, poco tenían que ver. Es el caso del reciente número tres del draft, Luka Doncic y Pau Gasol.

Era la madrugada del Jueves al viernes en España cuando el comisionado de la NBA, Adam Silver anunciaba que la perla madridista, Luka Doncic sería la elección número tres y que su destino sería Atlanta, la capital del estado norteamericano de Georgia. Doncic recogía su gorra adornada con el logo de la franquicia que allí se establece, los Hawks y posaba para la foto de rigor con el comisionado. Poco más duraba su vida como “Halcón” pues minutos después y tras un negocio entre Dallas Mavericks y los propios Hawks de Atlanta, sería traspasado a Dallas a cambio de Trae Young, elegido en el número cinco por la franquicia tejana y una futura ronda del draft.

Hasta ahí todo normal dentro de un evento que cada vez más parece un mercado persa por la cantidad de negocios que se abren y cierran. Pero entonces apareció en escena Pau Gasol y un tweet: “Luka Doncic #3 elegido por Atlanta. Mmm, suena familiar… Enhorabuena”. La coincidencia era enorme, pues el propio Pau también ocupó el tercer puesto del draft del 2001 y también fue elegido por los Hawks. El paralelismo se mantenía aún más porque el de Sant Boi también fue traspasado a los Grizzlies a cambio de Shareef Abdur-Rahim.



Es curioso como la vida deportiva de dos de los mayores talentos que se han formado y explotado en el baloncesto español se habían cruzado, como han compartido destino y como también sus figuras han sido puestas en duda desde el otro lado del Atlántico.

Pau en su momento fue cuestionado por su procedencia, por entonces fue el jugador no formado en EEUU con una elección más alta, pero también se le cuestionaba su físico. Espigado, con brazos interminables pero tremendamente delgado, en una liga de interiores hipermusculados, era un hándicap muy negativo. De igual forma a Doncic se le critica su poca atleticidad e incluso su velocidad de ejecución, valores negativos que según sus detractores, le limitarán en su intento por destacar en un baloncesto donde la agilidad y la premura en el desarrollo de cada acción se presentan como indispensables para triunfar allí.

En EEUU cometen el mismo error fijándose en físicos, atendiendo a las capacidades atléticas y no al talento, denostando las capacidades baloncestísticas de Pau entonces y de Luka ahora, en la posibilidad de jugar y hacer jugar que tienen ambos talentos, porque tanto el de Ljubljana como el catalán son jugadores con unas condiciones innatas para jugar baloncesto.

Ambos pese a su altura, aglutinan capacidades que prácticamente les posibilitan para jugar en cualquier posición en una cancha. El Pau pre-NBA era un jugador total que podía adaptarse a cualquiera de las posiciones interiores además de rendir como alero, Doncic en el Madrid de Laso ha simultaneado hasta cuatro posiciones no durante una temporada, sino en un mismo partido, algo al alcance de muy pocos jugadores.

Pau se ha convertido en un jugador indispensable para cualquier equipo en el que jugó en la NBA, ganador de anillos y participante en varios All Stars, un jugador que cuenta con el respeto de compañeros y rivales, valorado por todos los coachs de la liga, un clásico ya en el baloncesto americano. Luka Doncic da el salto habiendo ganado títulos siendo muy importante en Europa a nivel de clubes, selección así como innumerables premios individuales. Uno llegará con los títulos que por falta de tiempo no ganó el otro y el otro tiene la carrera que el primero optará por tener, habrá que seguir las evoluciones de ambos, del que empieza con una ilusión desbordante y la del veterano que apura sus últimos años al máximo nivel, ambos son los máximos representantes de las canteras de los dos mejores clubes españoles, orgullos para el baloncesto de formación en España.