Mirotic – Chicago Bulls: bueno para jugar, malo para ganar

El hispano montenegrino ha firmado, esta misma semana, la renovación con los Bulls. La opción, puramente deportiva, de permanecer en Chicago, tiene aspectos positivos para el jugador, pero también negativos.

Se presentaba un verano convulso para Nikola Mirotic desde que se conoció que sería agente libre al finalizar la temporada, lo que no se esperaba es que llegara septiembre y aún continuaría sin tener claro si iba a seguir en la franquicia de Illionois, donde ha jugado las últimas tres temporadas, o recalaría en otro equipo con diferentes aspiraciones.

Pues bien, ha costado pero la historia llega a su fin, puesto que, a principios de esta semana, se ha hecho oficial la renovación de Mirotic con los Chicago Bulls por 2 temporadas, aunque la segunda no está garantizada al ser una opción de equipo. Esta situación deja un futuro lleno de dudas acerca del papel que tendrá el hispano montenegrino en el equipo de Fred Hoiberg, ya que se han producidos importantes altas y bajas en el equipo.

La noticia más relevante ha sido la marcha de su principal estandarte Jimmy Butler a Minnesota, que ha llevado a Kris Dunn y a Zach LaVine a Chicago, dos jugadores jóvenes con gran futuro pero con un presente todavía por ver. También han salido del equipo Rajon Rondo y Dwyane Wade, lo que deja al equipo sin un jugador que, claramente, pueda liderar al equipo y llevarlo a play-off.

Esto nos hace pensar que los dirigentes de la franquicia tienen asumido un periodo de formación de jóvenes para que su equipo sea competitivo en unas temporadas, pero este año poco se puede esperar de un equipo al que le va a costar ganar partidos. Para un jugador competitivo como es Mirotic, esta puede ser una situación complicada, como lo ha sido para Ricky Rubio en los Timberwolves, puesto que es difícil jugar 82 partidos cuando no tienes la motivación de ganar y meter al equipo en una situación que, al menos, permita al equipo luchar por objetivos ambiciosos.

Pero no todo es negativo ante lo que se presenta. Existen muchas posibilidades de que los minutos por partidos de Nikola aumenten considerablemente, ya que es uno de los jugadores con más calidad del equipo, y el hecho de jugar momentos importantes e, incluso, echarse el equipo a la espalda en algunos partidos, le puede hacer mejorar para el futuro. Cierto es que Chicago ha incorporado en este draft a Lauri Markkanen que viene a jugar de “4” y hay muchas esperanzas en él en la franquicia, pero ambos pueden tener muchos minutos.

Lo que si esperamos, los que le hemos visto jugar en Europa y su primer año en la NBA, es que su entrenador, Fred Hoiberg, se dé cuenta del jugador que tiene en su equipo. La pasada temporada su función se centró en tirar de 3, siempre, desde donde fuera y como fuese, puesto que no tenía grandes tiradores de larga distancia, pero su potencial es mucho mayor. Pese a su altura es un jugador con gran movilidad y muy buen bote de balón, además de ser capaz de resolver situaciones en poste bajo con eficacia.

Si todo acaba como parece será complicado verle ganar partidos, pero le vamos a ver jugar bastante y, por su calidad y su mentalidad, seguro que será el jugador que todos conocemos, tirará abajo todas las puertas que sean necesarias, pero Fred, déjale jugar como sabe, déjale disfrutar.