Opinión Ignacio Parrón 

Mirotic-Ibaka, la pareja interior que pudo ser y no fue

Sergio Scariolo ha publicado la lista de jugadores preseleccionados para el Eurobasket 2017. Por tercer año consecutivo, el técnico italiano ha escogido a Nikola Mirotic como el jugador nacionalizado que acudirá con España en detrimento de Serge Ibaka, que no viste la camiseta roja desde el Mundial 2014 que se disputó en España.

Evan Fournier, alero francés de los Orlando Magic, reabrió el debate sobre los nacionalizados después de la victoria de la selección femenina ante el combinado galo en la final del Eurobasket, con la activa participación de Sancho Lyttle. La pívot española nació en San Vicente y las Granadinas, pero obtuvo el pasaporte en 2010 por carta de naturaleza. Fournier criticó que se permita jugar con baloncestistas nacidos en un país que no sea el que representa.

En el caso de la selección masculina, tenemos dos jugadores que han decidido defender los colores de España: Serge Ibaka, de origen congoleño, y Nikola Mirotic, de origen montenegrino. Aunque ambos obtuvieron sus pasaportes por carta de naturaleza, el caso del primero siempre se ha visto envuelto en polémica. A Ibaka se le otorgó después de tres años en España, habiendo llegado con 15 a L’Hospitalet de Llobregat. En cambio, Mirotic llegó con 14 a Madrid, pero pasó 7 años en España. Uno estuvo ‘de paso’ por nuestro país mientras que el otro se formó y creció aquí. Mucha gente critica este tipo de nacionalizaciones, como la del congoleño, que se otorgan para que un país de un salto de calidad y sea competitiva y no por que el jugador se sienta de ese país. El último ha sido Anthony Randolph con Eslovenia.

Pero, a fin de cuentas, Ibaka y Mirotic son españoles a todos los efectos (en el caso del segundo renunció a la nacionalidad montenegrina y solo tiene la española) y no se puede discutir su compromiso con la selección ni su sentimiento patriótico. ¿Quiénes somos nosotros para decir si se sienten españoles o no? La normativa solo permite a un jugador ‘extranjero’ por convocatoria y cada verano se repite el mismo dilema. Aunque, si repasamos la lista de Scariolo, observamos que están incluidos tanto Mirotic como Ilimane Diop, nacido en Dakar, Senegal. Entonces, ¿cómo es posible que dos nacionalizados jueguen a la vez si, en teoría, solo puede haber uno?

Ilimane y su hermano Mamadou llegaron a Canarias tras ser descubiertos por un ojeador por su altura y cualidades físicas. Allí jugaron un año hasta fichar por las categorías inferiores del Laboral Kutxa. Con 16 años, Ilimane recibió su pasaporte español, por lo que no entra en la categoría de carta de naturaleza. En este mundo globalizado, es muy común que la gente cambie de país por motivos de trabajo o en busca de una vida mejor. Cada año asistimos a la llegada de cientos de pateras a las costas españolas desde África, sin ir más lejos. Un país puede tener a todos los nacionalizados que quiera si se obtiene antes de dicha edad ya que se considera que esos jugadores se han criado en dicho país.  Y ese pudo ser el caso de Nikola Mirotic. Al haber crecido en España, podría haber obtenido la nacionalidad con antes de los 17 y no contaría como jugador nacionalizado, por lo que podría compartir cancha con Ibaka al igual que pasa con Diop.

Pero la realidad es otra, Ibaka y Mirotic no pueden compartir vestuario (al menos el de España) y el seleccionador de turno tiene que elegir cada año entre el poderío físico y la intimidación del jugador de Toronto Raptors o la capacidad de tiro exterior del de Chicago Bulls y cómo se complementa con los Gasol, que tanto recuerda al Garbajosa con el que se ganó el Mundial 2006.

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