¿Qué necesita y qué le faltó al Real Madrid?

Dentro de los cientos de análisis sobre la derrota del Real Madrid y los motivos de ello, sin desmerecer la justa victoria del Valencia Basket, no podía faltar el nuestro, cómo siempre dentro del conocimiento que nos da haber visto los 82 partidos del equipo blanco (más amistosos). Vayamos por partes como dijo Jack el Destripador.

Aquí lo que importa es la Euroliga. No le den más vueltas, los tres equipos que juegan la Euroliga esta temporada y que el año que viene llegará a número de cinco, tienen un objetivo en la cabeza, llegar a la Final Four de la competición europea, donde hay más renombre, más pasta y, algo que hemos podido comprobar por primera vez este año, un calendario absolutamente criminal que ha tenido como situaciones colaterales ver como la ACB se igualaba más o comprobar claramente que los equipos que la han jugado lleguen fundidos al final de temporada. Basta un dato para ello, ¿Saben que tres equipos se ha ido dejando en el camino Valencia Basket, verdad? Acertaron, FC. Barcelona, Baskonia y Real Madrid (estos dos últimos con ventaja campo), saquen sus propias conclusiones.

Una plantilla no es larga si solo es para entrenos. Efectivamente el Madrid ha tenido 15 jugadores en plantilla (metemos a Dino Radoncic) pero ¿cuántos realmente le han servido para dar descanso? Pues si tenemos en cuenta que Radoncic está en pleno proceso de formación y todavía verde para estas lides, que Álex Suárez no ha jugado ni un minuto en Euroliga ni en playoff con papel testimonial en ACB, que Dontaye Draper, salvo apariciones muy esporádicas que podríamos contar con los dedos de una mano, no ha sido, ni de lejos, el tercer base que podíamos esperar para Doncic y Llull o que Trey Thompkins, por ejemplo, no puede ser usado en playoffs ACB por su carácter de extracomunitario e imposibilita el cambio por un nefasto Randolph, echen las cuentas de cuántos jugadores tenía Laso disponible para los momentos de verdad.

Un alero metedor. Es verdad que el Madrid lanza mucho de tres, pero es lo que lleva haciendo desde que Pablo Laso está en el conjunto blanco y no veo que mucha gente se haya quejado, es una impronta de su juego pero que le ha faltado un puesto básico en esa posición, tener un alero “metedor” que no tirador, en ese aspecto Jaycee Carroll ha estado absolutamente solo en ese aspecto, por cuanto ni Rudy, ni Maciulis, ni Taylor han tenido el punto de mira demasiado afinado desde larga distancia y eso le ha pesado mucho al Madrid en el puesto de tres, algo que necesita reforzar muchísimo para la próxima temporada.

Un base generador. El planteamiento de principio de temporada no era malo, Llull – base titular, Doncic – base suplente y con alternancias en el puesto de 2-3, Draper – tercer base y que puede dar minutos de descanso o hacer cambiar posiciones a Llull o Doncic a los puestos de escolta y alero. El problema es simplemente de madurez, el esloveno ha cumplido excelentemente con ese papel dentro de sus posibilidades pero todavía le falta la consistencia necesaria para ser un generador a la hora del juego táctico y ser capaz de abastecer balones dentro de un juego colectivo a los pívots, algo en lo que está en camino y que puede ser este próximo año su reválida definitiva. De Llull no le vamos a pedir lo que no es y es ser un generador y Draper, por desgracia para los blancos, se ha limitado a dar el primer pase al que tenía más cerca y poco más.

El problema del extracomunitario. Parece baladí pero es más importante de lo que parece cuando estamos en unos playoffs donde no hay cambios, el Madrid necesita urgentemente resolver el problema del pasaporte para uno de sus tres extranjeros, o Randolph el esloveno, o Ayón el español, o Thompkins el que quieran, si es que realmente se quiere luchar por la ACB. La normativa ACB, muy estricta, que te puede dejar sin dos jugadores en caso de que, por ejemplo, un extracomunitario se lesione un sábado y el viernes anterior le hayas dado de alta, pone en un problema grave tener a todos tus jugadores de plantilla. Algo a resolver con máxima urgencia la próxima temporada.

A vueltas con el tema de Pablo Laso. En este caso hay muchas teorías, desde la que dice que el proyecto está agotado con el entrenador vitoriano, hasta la que dice que los retoques son mínimos para continuar. En nuestro caso, al coach le queda un año más de contrato y estamos seguros que lo cumplirá, evidentemente tiene su parte alícuota de responsabilidad, como todos, pero lo que no se puede prever es el bajo rendimiento en la final de varios jugadores y que, bajo ningún concepto, es culpa suya:

 ¿Un Randolph inexistente? ¿Un flojo Hunter? ¿Un Doncic superado sin relevo en el banquillo? ¿Un Rudy de un solo partido? ¿Un Ayón con miles de problemas ante Dubljevic? ¿Un intermitente Carroll? ¿Un Maciulis muy por debajo de lo que puede dar? En todas estas cuestiones (y más que se nos ocurren) tendrá Pablo Laso la parte de responsabilidad que le toque pero mucho menos que la que se imagina, desde luego, bajo nuestra opinión, no ha hecho deméritos para dejar la nave blanca sino más bien todo lo contrario si observamos el camino trazado durante todo el año y sí, ya sé que mi teoría no les vale para los resultadistas que ven que “solo” se ha ganado una Copa del Rey.

Finalmente, un recordatorio a todos los que hablan de proyecto agotado, en el año 2014, tras la derrota del Madrid en el Palau ante el FC. Barcelona, con esa imagen de Pablo Laso saliendo en silla de ruedas siendo expulsado, muchísima gente hizo los mismos comentarios de ahora sobre ese supuesto fin de ciclo. ¿Saben qué paso al año siguiente? Exacto, la Perfect Season.

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