El OjO Al Blanco del Baskonia – Real Madrid. Solidez incontestable

El Real Madrid sigue en 2018 como acabó 2017, dando muestras de que las lesiones no le afectan y comportándose como un grupo sin fisuras para llevarse una victoria ante Baskonia por 69-81.

Maciulis a verlo

La decisión de Pablo Laso sobre qué jugador iba solo a ver el encuentro, recayó en Jonas Maciulis, el lituano fue el descarte en un espectacular Buesa donde más de 14.000 espectadores llenaban el recinto con una puesta en escena espectacular.

El momento francés

Si tuviéramos que poner un nombre al primer cuarto, ese sería sin duda el de Fabien Causeur, alguien que se fue al banquillo con más valoración que todos sus compañeros (10) y anotando 8 de los 10 primeros puntos del Real Madrid, teniendo un buen compañero con el trabajo de Edy Tavares en el poste bajo que no tuvo refrendo en el marcador tras la entrada de Ilimane Diop que desquició al caboverdiano en ataque y defensa para dejarnos un marcador de empate a 18.

Del mal, el menos

Un 10-0 de los vitorianos y muchas pérdidas de balón, despertó antiguos fantasmas del partido jugado en Euroliga pero todo quedó en espejismo, cuando Baskonia amenazaba con marcharse en el marcador merced a su mejor acierto exterior con Marcelinho o los problemas que daba Shengeila con el bloqueo directo, Laso encontró su quinteto ideal con un Rudy Fernández en plan líder que conectó a sus compañeros con dos triples consecutivos y que junto a la buena dirección de Campazzo que no nos hacía añorar a un Luka Doncic que esta vez, desde el puesto de cuatro, amasaba mucho menos balón y que nos dejaba un partido con todo que decidir al descanso con 36-33.

Cuerpo a cuerpo

El Real Madrid tiró de rotación en la continuación tras el descanso, con la ayuda de un Edy Tavares que cometió su cuarta falta personal y con muchos cambios dando una perfecta combinación de minutos con la entrada de Dino Radoncic o la puesta en escena de Jeff Taylor que nos dejó una de las jguadas de la noche, con decirles que a Luka Doncic no le vimos prácticamente en todo el tercer cuarto, se pueden hacer una idea. Pues con todo ello, nos íbamos al último cuarto con dos puntos arriba para los blancos 55-57.

Solidez incontestable

El último cuarto del Real Madrid fue sencillamente incontestable, con decirles que el parcial fue de 14-24 queda todo dicho, las rotaciones siguieron siendo constantes y daba igual quién saliera a cancha, la defensa no bajaba el pistón, una muestra de ello era Thompkins que luchaba denostadamente con los pívots baskonistas para llevarse los rebotes, mientras al Baskonia se le apagó la luz, no encontraba ni una línea de pase abierta ni una opción de tiro clara más allá de su calidad individual y no pudo luchar más por un partido que se le escapó con un claro marcador de 69-81.

Así terminamos hoy, nuestra próxima cita nos lleva al viernes con un clásico como es el Madrid-Maccabi en la noche de Reyes, mientras eso llega, ya saben, sigan sonriendo en este 2018.

 ACB Photo/I. Martín