El OjO Al Blanco del Real Madrid – Maccabi. La magia de los Reyes

Fue magia lo visto en el WiZink Center en la noche de Reyes, un nuevo recital de conjunto por parte de los blancos con una victoria incontestable por 93-81 y con una sensación de equipo que sigue despertando admiración allá por dónde va.

El respetuoso minuto de silencio

Antes de comenzar el partido tuvimos un respetuoso minuto de silencio para honrar al fallecido Frederic Forte, presidente del Limoges y que falleció esta semana tras sufrir una crisis cardiaca, nuestro recuerdo a un gran hombre de baloncesto. Todo ello fue el prolegómeno para comprobar que Maciulis estaba recuperado y que Radoncic tenía que ver el partido desde la grada por ser el descarte.

Del comienzo triplero al SuperYusta

El partido comenzó con un Maccabi enchufando sin conocimiento, hasta 4/4 en triples con Jackson de principal ejecutor y cogiendo una ventaja que llegó a ser de hasta 11 puntos (15-26) y que todo cambió cuando Laso pidió tiempo muerto, fue el apagón del equipo israelí con una actuación a destacar en la figura de Santi Yusta, autor de siete puntos y de una presencia omnipresente en defensa y ataque, siendo uno de los principales argumentos que dejó al Madrid solo un punto abajo al final de los diez primeros minutos (25-26).

Un joven base llamado Felipe Reyes

El partido se convirtió en una maravilla para el espectador, acciones ofensivas de altísimo nivel y quizás no tanto en defensa con algunos tiros librados merced al buen movimiento de balón, pero sin duda, lo mejor de toda la primera parte fue ver a ese jovenzuelo llamado Felipe Reyes hacerse un coast to coast tras tapón de Taylor y posterior recuperación de Doncic para dar un balón al capitán del Real Madrid que se permitió esta maravilla de canasta y que levantó a todo el respetable como no podía ser de otra manera. Sin embargo el Maccabi seguía sin descomponerse y se iba al descanso con dos puntos de ventaja 48-50.

 

Rompiendo al ritmo de Facu

La salida del tercer cuarto por el Real Madrid nos recordó a esa época en que era temible su salida tras vestuario, un cambio de registro bestial en el ritmo de juego dirigido por un Facundo Campazzo que dinamitó el partido con su velocidad, sus dos triples consecutivos y pillar a un Maccabi que tardó cinco minutos en darse cuenta de que debía cambiar para ponerse al mismo nivel que los blancos, ello originaba una ventaja con el que se cerró cuarto de 9 puntos con 69-60 y con un espectáculo anotador por parte de los exteriores blancos en que, fíjense ustedes, Luka Doncic no estuvo ni un minuto, pero claro, teniendo a Jaycee Carroll para qué quieren más.

Para el recuerdo, Edy Tavares recordando a Dikembe Mutombo con dos taponazos y ese famoso “Not in my house”.

La fuerza de un equipo

¿A quién destacamos para el último cuarto? A todos, es increíble el último cuarto jugado por el conjunto madridista donde absolutamente todos sus componentes hacían daño al Maccabi, ¿quieren robos? ahí tenían a Maciulis, ¿rebote? a Felipe Reyes ¿triple? a Rudy Fernández, y así podríamos seguir con todos y cada uno aportando en un apartado, sencillamente letal los jugadores de Laso y que dieron la vuelta al average (en Tel Aviv venció Maccabi por 90-83) y dejando un marcador en la que ha sido la quinta victoria consecutiva en Euroliga por 93-81.

Así terminamos hoy, nuestra próxima cita será el domingo 8 en este maratón de partidos con la visita al Divina Seguros Joventut, mientras tanto, ya saben, sigan sonriendo (y disfrutando).