El OjO Crítico del España – Rusia, bronce para un Navarro de oro

España lo pasó bien, regular, mal y finalmente, con una medalla de bronce en lo que fue el último partido con la selección de Juan Carlos Navarro ante una Rusia que no lo pudo nada fácil y que acabó cayendo por 93-85.

Pobrísima entrada

El escenario turco que albergaba toda una lucha por una medalla de bronce presentaba un aspecto desolador, cierto es que todas las energías se habían gastado en la final (todo vendido), pero hombre, regalad entradas a colegios o algo así, que ver un partido así es muy triste.

Shved vs. Gasoles

Ni Rusia es solo Shved, ni España son solo los Gasoles, aunque lo cierto es que, en este comienzo de encuentro, prácticamente todos los balones pasaban por sus manos para anotar o dar la asistencia clave, en el caso de los pívots españoles se encontraban mucho más a gusto en el poste bajo que ante Eslovenia y hacían un roto a los rusos, mientras que por el lado del rival, el jugador de Khimki nos daba uno de sus típicos recitales ofensivos ya fuera en tiros librados o con el defensor encima.

El valor de Marc Gasol

Una acción de verdadera mala suerte en los segundos finales del primer cuarto, hizo que Marc Gasol tuviera que abandonar el partido por una torcedura en el tobillo y todos temimos lo peor, es decir, que los teléfonos de Memphis echaran humo y que Marc no jugara más, afortunadamente para todos y, especialmente para España, volvió en la segunda mitad, aunque hay que reconocer que su sustituto, Pierre Oriola, también tuvo su momento.

Momento chachista

Que Sergio Rodríguez estaba tocado por su mal partido ante Eslovenia, lo sabemos todos, por ello asumió bien las responsabilidad desde el exterior e hizo buena pareja con Gasol para asistirle con acierto así como anotando 9 puntos con rápidas salidas de contraataque ante los fallos rusos, todo ello contribuía a un marcador más que esperanzador para el descanso de 45-28.

La remontada

España llegó a coger una ventaja de 18 puntos, gracias al «resucitado» Marc Gasol que era una pesadilla en el poste bajo, sin embargo, como ya vimos ante Serbia, a los rusos no se les puede dejar revivir y un bloque en que no estaban ni Shved ni Mozgov, empezaba a recortar una ventaja que se iba haciendo más y más pequeña a lo que se unía la expulsión de Ricky Rubio por dos antideportivas y que hacía peligrar realmente el partido.

El pie de pivote de Pau

Si tuviéramos que buscar una clave para la victoria final, podríamos encontrar muchas, como el triple fallado por Fridzon, completamente liberado, que se quedó en una pedrada de época, pero nos vamos a quedar con el pie de pivote de Pau, ese que movía acompañado de finta y que los pívots rusos se comían una y otra vez, algo que demuestra la enorme calidad de un jugador que, tenga la edad que tenga, es absolutamente imparable.

Honor a Navarro

Nos queda mal sabor de boca que la única canasta conseguida por Navarro fuera en un tapón ilegal, pero así son las cosas, tenemos que reconocer que Scariolo se la jugó cuando, con el partido casi ganado, le dio entrada en un día que estaba más nervioso de lo normal, pero la cosa salió bien, España se llevó el bronce, Navarro su merecido homenaje y este grupo, un día más, volvió a hacer historia.

Lo que venga mañana no sabemos qué será, por ahora, nos vamos con una nueva medalla que a algunos le habría gustado de otro color, a nosotros nos parece un premio merecido subir nuevamente al podio, el tiempo dirá si la gesta de estos hombres ha sido épica o no.



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