Pepu sigue siendo Pepu

El fichaje de Pepu Hernández por el PSOE es de lo más perturbador de los últimos tiempos. Puestos a hacer una locura, por qué no haberse ido al Baskonia que te cesa pese a hacer bien tu trabajo. Pero no, el exseleccionador ha preferido meterse en la liga más complicada: la de la política.

Ya no solo es difícil sobrevivir en ese mundo, donde los descensos y ceses son comunes, y donde apenas destacan los ascensos que, lo único que consiguen, es aumentar el espectro de odio de los espectadores hacia ti. Sino porque lo hace con un club en plena crisis y donde nadie quería tomar la jefatura del banquillo.

Lo gracioso del fichaje es que los ataques no vienen de sus nuevos contrincantes, sino de los pasados. Pepu sigue siendo Pepu. Quizás un poco más socialista, pero el mismo Pepu de siempre. Quizás con un poco más de poder que cuando estaba en un banquillo, pero el mismo Pepu de siempre. Quizás incluso algún kilo de más o de menos, peor al fin y al cabo, el mismo Pepu de siempre.

Es por ello que no tiene sentido ninguno criticarle por su incorporación a la política o por su gestión en los diferentes banquillos por los que ha pasado. Pero tampoco lo tiene el usar la excusa constante de que se está armando una campaña contra Pepu. Eso, simple y llanamente, es mentira. Porque Pepu sigue siendo Pepu.

Las denuncias que reaparecen por actos sexistas no son una campaña de la prensa, sino una denuncia más. Las declaraciones que el exseleccionador hacía sobre el Real Madrid y su relación con Franco o el Gobierno, no son manipulaciones, sino sentimientos. Y las revelaciones de que creó una sociedad para evadir impuestos, no es una mentira, sino una investigación periodística.

Con esto quiero decir lo de antes. Que Pepu sigue siendo Pepu. El mismo entrenador que conquistó el mundo desde y con España. El que creció y murió -como entrenador- en el mismo equipo que tanto le ha dado y que ahora, de una forma u otra, le ha permitido dar el salto a la política. Pepu sigue siendo Pepu y sus detractores, los de antes, también lo son ahora.

Lo que no tiene cabida en la coherencia es el cambio del pensamiento hacia el candidato por haber cambiado del azul estudiantil al rojo socialista. Y tampoco al revés. La sociedad avanza y la inclusión de deportistas en ámbitos políticos y de gestión pública es una necesidad para que se cumpla la tecnocracia que tanto se ha demandado.

Pepu sigue siendo Pepu, ahora falta saber si también es alcalde.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies