¿Qué demonios te pasa, Anthony? Vuelve ya

Como ustedes, sesudos lectores, son muy avispados, no les ha hecho falta ver la foto para saber de quién estamos hablando y es de ese americano que tanto nos ha maravillado, un poco loco, eso sí, pero que estamos echando mucho de menos en estos playoffs, un Anthony Randolph que el Madrid necesita que vuelva ya.

Anthony Randolph fue el jugador que menos minutos disputó en el primer partido de esta final, concretamente 7:13 siendo además el único blanco que no anotó ni un punto y su aportación se cerró con un único tiro errado a canasta con un balón robado, escasísima aportación para alguien que nos ha maravillado con actuaciones de muchísimo mérito en sus dos años en el Real Madrid y que el propio Laso aventuró en su día que “iba a dar grandes noches”.



Desgraciadamente, no podemos decir que el partido de ayer haya sido solo una ligera muesca en su devenir de estos playoffs, sus números y su papel han ido bajando de forma considerable según han ido avanzando las eliminatorias y aún recordamos esa bronca que le echó Laso en el partido ante Granca y que originó que el entrenador madridista sacara a Dino Radoncic en toda la primera mitad, harto de los fallos de concentración del jugador esloveno-americano.

Y es que Anthony anda desaparecido y Laso se está cansando de darle oportunidades, para él su máxima está clara, “odio a los jugadores que no quieren ser mejores cada día” y ahora mismo, parece que Randolph no anda dispuesto a aplicarse ese principio, se le ve poco participativo en el juego, sus problemas a la hora de defender obligan a saltar ayudas con más facilidad de lo previsto y su nula aportación en ataque le está haciendo perder muchos puntos de, recordemos, alguien que fue nombrado MVP de la última jornada regular de la Euroliga.

El daño para el Madrid es tremendo, en una serie contra Baskonia, con gente dura como Poirier, Voightman o Shengeila, el puesto de cuatro cobra muchísima importancia y ayer Laso tuvo que echar mano de un small-ball (4 pequeños y 1 pívot) para intentar contrarrestar todo el arsenal que le puso Pedro Martínez en la zona y que, con un jugador de las características de Randolph, capaz de jugar interior-exterior con la misma facilidad, haría mucho daño a las huestes baskonistas, ávidas de llevarse el título para su tierra.

Nosotros solo podemos esperar el milagro en forma de recuperación de Anthony, porque le echamos mucho de menos, tenemos ganas de ver esas penetraciones comiéndose el aro, esa muñeca de seda bombardeando el aro y esa polivalencia para postear o encarar la canasta, e incluso, echamos de menos esos tembleques que nos daban por el cuerpo cuando veíamos que se le podía ir un poco “la pinza”, porque lo que no queremos es el Randolph que estamos viendo ahora, ese que no da ni “chicha, ni limoná”, ese no es válido para un equipo campeón de Europa que aspira a todo.

Por favor, Anthony, vuelve, te estamos esperando.