El Real Madrid de Pedro Ferrándiz (Parte 1)

Las estadísticas de Pedro Ferrándiz en el Real Madrid son insuperables. Desde su llegada en la campaña 1959-60 hasta su marcha al término de la temporada 1974-75 consiguió todo lo que pasamos a contarle a continuación.

  • Como entrenador de la primera plantilla del Real Madrid (trece temporadas) doce Ligas (la única que perdió fue por una canasta en el último segundo del jugador Segura del Estudiantes en el Magariños que le daba la liga al Juventud de Badalona –hoy Joventut-), once Copas del Generalísimo –así se denominaba la actual Copa del Rey- más un subcampeonato y cuatro Copas de Europa –actual Euroleague- más tres subcampeonatos.
  • Seis dobletes consecutivos más otros tres también consecutivos (campeón de la Liga y Copa del Generalísimo en la misma campaña)
  • Dos tripletes (campeón de la Liga, Copa del Generalísimo y Copa de Europa en la misma temporada)
  • Permanecer imbatido en la Liga durante la friolera de tres años y  tres meses seguidos (del 6-11-71 al 2-2-75): 88 partidos consecutivos.
  • Balance de 264 partidos ganados frente a 18 perdidos en Liga.

Además, como Director Técnico (dos temporadas) el equipo obtuvo dos Ligas, un subcampeonato de Copa y una Copa de Europa más un subcampeonato (incluido un doblete).

¿Impresionante, verdad? Se puede decir que de la mano en los despachos de Raimundo Saporta, en la dirección de Pedro Ferrándiz y en la cancha de una excelente combinación de jugadores nacionales de calidad reforzados con uno o dos extranjeros excepcionalmente seleccionados, el Real Madrid escribió la historia del baloncesto español e incluso europeo en estos 16 años que van de la temporada 1959-60 a la 1974-75.

La competición liguera comenzó en España en 1957, siendo el Real Madrid el primer campeón. Título que repetiría al año siguiente, 1958. Sin embargo, la siguiente temporada, 1958-59, supuso un fracaso para los madridistas ya que el equipo no consiguió ningún título. Por eso, Raimundo Saporta, que años atrás había traído desde Alicante a un joven ambicioso para entrenar en las categorías inferiores y en el equipo filial, tomó la decisión de darle las riendas del primer equipo. Pedro Ferrándiz se convertía así en el entrenador del Real Madrid en la temporada 1959-60.

Ferrándiz incorporó a la plantilla a cuatro de sus pupilos en el filial Hesperia: Carlos Sevillano, Pepe Laso (padre del actual entrenador del Real Madrid, Pablo Laso), Nadal y José Ramón Durand. Y contrató al pívot estadounidense Richard Travis Montgomery, que se unían a los jugadores ya existentes Antonio Díaz Miguel, Lluis Cortés (ambos de la mano abrirían los éxitos de nuestra Selección Española; el primero como seleccionador durante 27 años y el segundo como su ayudante durante 20) y Johnny Báez (un pívot que no tenía nada que ver con los pívots de su época: rápido, coordinado, con buen bote, dotado de un gran salto, con facilidad en el tiro y muy elegante, que en sus tres temporadas en el club consiguió dos Ligas y una Copa del Generalísimo).

Carlos Sevillano tiene el honor de ser el internacional más joven en la historia de la Federación Española. Obtuvo 9 Ligas, 6 Copas del Generalísimo y 4 Copas de Europa en sus 11 temporadas en el club. Un gran base que enseguida obtuvo la capitanía. Además posee las Insignias de Oro y Brillantes del Real Madrid y la Federación Española, y las Medallas de Oro, Plata y Bronce al Mérito Deportivo. Y ha formado parte de la Selección Española en 96 ocasiones.

Y el resultado fue un doblete: campeones de Liga con 7 puntos de ventaja sobre el Juventud, ocupando el liderato desde la primera jornada, con Báez como máximo anotador, y campeones de Copa frente al filial Hesperia (76-64) tras apabullar al FC Barcelona en semifinales (81-47).

Ya desde esta primera temporada se empezó a vislumbrar el trabajo y la filosofía de este genio del baloncesto cuya ambición deportiva no tenía límites. Sus viajes a EE.UU le permitieron realizar intercambios de conceptos con entrenadores americanos y tuvo la visión de introducir en España las innovaciones del baloncesto USA (NBA). Introdujo las defensas con ayudas y la figura del “trailer” en el contrataque. Revolucionó el baloncesto español variando la estructura y las posiciones de los jugadores, pasando de dos defensores altos, dos aleros pequeños y un pívot a un defensa (lo que hoy llamamos base), con dos altos que recuperaran el rebote para que corrieran contrataque los dos bajitos. Con ello se incrementaron las anotaciones y se generó espectáculo.

Como el propio Ferrándiz comenta: “Teníamos a los mejores jugadores españoles y acertamos complementándoles con americanos excepcionales”. Existía continuidad, química, alegría por ganar, furia… Un grupo con muchos “nacionales”… ¿No recuerda al Real Madrid actual?.

La siguiente temporada, 1960-61, supuso la llegada desde el Aismalíbar del jugador que después sería santo y seña del baloncesto español: el leonés Emiliano Rodríguez, actual Presidente de Honor de la Sección de Baloncesto del Real Madrid.

Emiliano Rodríguez consiguió en sus 13 temporadas en el club, 12 Ligas, 9 Copas del Generalísimo y 4 Copas de Europa. El alero anotador por antonomasia. Además tiene 175 internacionalidades con la Selección Española y posee las Medallas de Oro y Plata al Mérito Deportivo y es miembro del FIBA Hall of Fame desde 2007, entre otras distinciones.

También subió desde el filial Hesperia el alero Lolo Sáinz, que permanecería 11 temporadas en el club como jugador consiguiendo 9 Ligas, 6 Copas del Generalísimo y 4 Copas de Europa, para posteriormente consagrarse como un magnífico entrenador tanto del Real Madrid (1975-1989) como del Joventut de Badalona y de la Selección Española.

Y el Real Madrid consiguió un  nuevo doblete. Ganó la Liga con una sola derrota en 22 partidos obteniendo 12 puntos de ventaja sobre el Orillo Verde. Y conquistó la Copa por 76-51 frente al FC Barcelona. En la Copa de Europa consiguió vencer por primera vez a un equipo ruso, el ASK Riga en la ida de la semifinal pero con una ventaja insuficiente para el partido de vuelta. La anécdota es que ambos partidos se disputaron en canchas neutrales, Paris y Praga, por motivos políticos.

Aparte del doblete se registró el mejor comienzo de temporada con 23 partidos oficiales ganados de manera consecutiva (21 de liga y 2 de Copa de Europa) tras conseguir estar tres meses imbatido (récord solo superado no hace mucho por el Real Madrid de Pablo Laso, en la temporada 2013-14 con 31), con un promedio de diferencia de puntos por encima de 20 puntos (21,7).

Y a la tercera fue la vencida. La temporada 1961-62 supuso la disputa de la primera final de Copa de Europa por el Real Madrid. Ferrándiz consiguió reclutar de EE.UU a un alero alto (2,04 metros) y rápido, con un infalible tiro en suspensión y gran capacidad reboteadora que estaba a punto de enrolarse en los Harlem Globetrotters, Wayne Hihgtower. Su caudal ofensivo (anotó 30 puntos en la final), así como las incursiones de Sevillano y Emiliano y la dirección de Lluis no fueron suficientes sin embargo para acabar con la hegemonía rusa. El Dinamo Tbilisi se alzó campeón en Ginebra (de nuevo cancha neutral) por 90-83.

Pero esa edición de la Copa de Europa se recordará por dos importantes acontecimientos. El primero, otra genialidad de Pedro Ferrándiz: la autocanasta de Lorenzo Alocén en Varese en el partido de ida de los octavos de final.

En la penúltima jugada del partido una canasta del húngaro Toth establecía el empate en el marcador a falta de dos segundos. Ferrándiz solicitó tiempo muerto y ordenó a Alocén que anotara en su propia canasta para no forzar la prórroga, donde los italianos podrían haber tomado una importante renta de cara al partido de vuelta, pues Hightower estaba lesionado, Sevillano y Morrison eliminados por faltas y Emiliano, Lluis y Lolo Sáinz al borde de la eliminación con cuatro personales. El Real Madrid perdió 82-80, pero en la vuelta remontó fácil (83-62) y la FIBA se vio obligada a modificar su Reglamento.

 

 

Y el segundo porque el partido de vuelta de los cuartos de final frente al Honved de Budapest, en el que debía remontar los 5 puntos de desventaja que se trajo de Hungría fue el primer partido de baloncesto televisado en España.

El Real Madrid venció por 5 puntos, por lo que se tuvo que recurrir a un partido de desempate que también fue televisado desde el Frontón Vista Alegre, para que miles de españoles descubrieran y disfrutaran de este maravilloso deporte.

 

 

En España logró un nuevo doblete. La Liga la ganó sin perder ningún encuentro, con Hightower como máximo anotador y la Copa con una superioridad aplastante, venciendo en la final al Estudiantes por 80-66.

La siguiente temporada, 1962-63, Ferrándiz pasó a ocupar el cargo de Director Técnico, situando al frente del banquillo a Joaquín Hernández. Y aunque la marcha de Lluis y, sobre todo, Hightower parecía un duro golpe, consiguió convencer al Presidente de los New York Knicks para que traspasara al Real Madrid a dos de sus promesas: Clifford Luyk (2,03 metros) y Bob Burgess (2,04 metros).

Luyk, un pívot de gran técnica, sería recordado por su típico gancho. Y por ser el jugador que más Ligas ha conseguido en España: 14, en sus 16 temporadas en el club. A las que hay que añadir 9 Copas del Generalísimo, 1 Copa del Rey, 6 Copas de Europa y 3 Copas Intercontinentales, además de poseer 150 internacionalidades con la Selección Española.

El Real Madrid consiguió una cómoda victoria en la Liga y una derrota en la final de Copa contra el Estudiantes (90-94) que se resarcía así de la derrota de la anterior edición. Y en Europa de nuevo alcanzó la final, esta vez frente al todopoderoso TSKA de Moscú.  Contra todo pronóstico, gracias a la defensa de los pívots americanos fichados y a las actuaciones de Sevillano y Emiliano, venció 86-69 en un repleto Frontón Vista Alegre. Quedaba la vuelta, en Moscú, un viaje que por aquel entonces era tabú en la España de Franco. Después de ir perdiendo por 20 puntos, en la jugada final Durand recibió falta personal disponiendo de dos tiros libres. Anotó el primero y falló intencionadamente el segundo porque se precisaban dos puntos para empatar el global de la eliminatoria: un palmeo de Burgess lo logró. Era necesario un partido de desempate que se disputó el día siguiente en el mismo Estadio Lenin. Pero esta vez el equipo del ejército ruso no tuvo piedad y venció 99-80.

Ahora bien, tanto sacrificio sirvió para que la temporada siguiente (1963-64) el Real Madrid lograra su primera Copa de Europa. Y lo hizo a lo grande, remontando en la final un resultado adverso de 99-110 en contra que le infligió el Spartak en Brno. 11 puntos que se vieron superados en un repleto Frontón Vista Alegre, con 2.500 enfervorecidos espectadores entre los que se encontraba el Príncipe Juan Carlos. Luyk, colosal en ambas zonas, Emiliano, desatado en ataque y Burgess, que anuló a la estrella del equipo checoslovaco Jan Bobrowski, fueron los artífices de tan memorable éxito (84-64).

A más a más consiguió la Liga con un punto de diferencia sobre el Picadero. Y el club fue objeto de un homenaje el 17 de mayo de 1964 por parte de la FIBA en reconocimiento a su labor de difusión del baloncesto. Pero no todo fueron buenas noticias, pues a las pocas semanas de cerrar esta inolvidable temporada fallecía Joaquín Hernández, lo que hacía ocupar de nuevo el puesto de entrenador a Pedro Ferrándiz.

Pero eso será objeto de una nueva entrega de este artículo.