Cómo se sustituye lo insustituible para el Real Madrid

Que tu jugador franquicia se lesione para una larga temporada no es plato de buen gusto para ningún equipo, club o entrenador que se precie, sin embargo, más allá de la lógica preocupación y trabajo para una pronta recuperación con los mejores especialistas, llega el momento en que el Real Madrid tenga que hacer frente a la baja de Sergio Llull con una frase que seguro ha resonado en la cabeza de Pablo Laso…Y ahora, ¿Qué?

No estaba todavía Llull camino del hospital y ya empezábamos a tener los primeros nombres encima de la mesa, “que si ahora el Madrid se iba a acordar de no fichar al Chacho”, “que si había que intentar fichar a éste, al otro, al de más allá”, e inclusive ya se barruntaba sobre si el de Mahón volverá a ser el mismo o perderá parte de su conocida explosividad, en resumen, todo un cúmulo de teorías de las más diversas índoles.

La realidad pura y dura nos dice que el Real Madrid pierde a uno de sus mejores jugadores de los últimos años, pero no solo a nivel estadístico sino como ascendiente sobre el equipo, no es fácil encontrar a alguien que dentro de una superplantilla competitiva y con multitud de egos, casi siempre sea el mismo quién tome las decisiones más comprometidas a la hora de resolver los partidos y que ello sea bien acogido por el resto de los componente, aquel que cuenta con el beneplácito de su entrenador jugando muchos más minutos que otras “vacas sagradas” del vestuario y que puede permitirse el lujo de tener un 0/13 en la primera parte sabiendo que va a salir en la segunda y que va a volver a disponer de otros trece tiros sin que nadie en todo un Real Madrid le chiste lo más mínimo. Es algo que se ha ganado con su calidad, su carácter y el paso del tiempo.

La solución a la ausencia de Llull es más fácil de lo que parece para el Real Madrid por una sencilla razón, no existe NADIE que pueda sustituirle, absolutamente NADIE en el mercado puede coger siquiera una mínima parte de la influencia del jugador de Mahón, en primer lugar porque no hablamos de alguien que se ha marchado definitivamente sino que su ausencia, aunque larga, será temporal, en segundo lugar porque un vestuario como el del Madrid no aceptaría de buen grado ningún “salvador” (tipo Wanamaker o Tyrese Rice) que pusiera en entredicho la enorme calidad que atesoran cada uno de sus componentes para sobreponerse a la situación y, finalmente, porque el Real Madrid tiene soluciones más que de sobra para sobreponerse a la situación de la falta de un jugador.

Esas soluciones pasan por tener a dos jugadores como Luka Doncic y Facundo Campazzo en el puesto de base, en el caso del esloveno, demostrado con suficiente solvencia que puede llevar el peso del equipo y con un año más de experiencia a sus espaldas, en el caso del argentino, su paso por UCAM Murcia con intervención europea inclusive y llevando muchas veces la responsabilidad del ataque, le ha hecho un jugador más maduro, más centrado, más observador del juego y se ha quitado ese sambenito donde parecía que hablábamos más de un jugador de highlights que de importancia para el equipo. Cierto que el salto a Euroliga es grande pero, desde nuestra opinión, le vemos más que preparado.

Dos bases tan antagónicos entre sí como son Doncic y Campazzo, le da muchas posibilidades al Real Madrid para su juego, pero si a ello le sumamos que otros dos jugadores pueden desarrollar esa posición de forma esporádica como son Fabien Causeur o Rudy Fernández, en el caso del mallorquín, muchas veces con ese rol en la pasada temporada y con grandes aciertos en la lectura del 2×2, una de las bazas más usadas por Laso, nos da una solución más que fiable hasta que podamos ver al 23 blanco de nuevo en las canchas.

No obstante, si aun así el Real Madrid quisiera reforzar la posición de base, la idea debe ir por un jugador sin vitola de estrella y sí de miembro de equipo, nombres como los de Quino Colom o Tomás Bellas encajarían perfectamente en ese perfil y que aportaría un plus de calidad a la plantilla (aparte del famoso cupo).

Más allá de todo esto, lo fundamental de esta disertación gira en el paso adelante que tiene que dar la plantilla del Real Madrid en nombres propios como Doncic, Rudy, Carroll, Ayón o Randolph, gente más que capacitada para tomar decisiones en momentos decisivos y que ahora deberán hacerlo con mucha más frecuencia antes, ¿Ustedes piensan que no pueden hacerlo? Yo lo tengo claro.