¿Son posibles unos Playoffs de la NBA sin conferencias?

Adam Silver ha hablado de la posibilidad de que ya no sean los ocho mejores de cada Conferencia los que disputen los Playoffs, sino los 16 mejores balances de toda la NBA. Este hipotético y revolucionario cambio ya ha sido rechazado, entre otros, por LeBron James.

Desde hace ya años, se viene especulando con la posibilidad de que se clasifiquen para los Playoffs de la NBA los 16 mejores equipos de la competición y no los ocho mejores de cada conferencia. Hasta ahora, parecía una hipotética posibilidad en el aire, pero el comisionado de la liga estadounidense, Adam Silver, habló en la previa del AllStar sobre ella:

“Es algo que hemos estudiado detenidamente, no solo recientemente, si no durante los últimos años. El principal obstáculo para eso son los viajes. Este año hemos ampliado el calendario reduciendo el número de partidos consecutivos para los equipos y nos preocupa que un equipo tenga que cruzarse el país en la primera ronda de Playoffs”.

Lo cierto es que, mirándolo desde una perspectiva global, es un asunto complicado, ya que no todos los equipos juegan el mismo número de partidos los unos con los otros. Por ejemplo, Houston Rockets se enfrenta cuatro veces con Golden State Warriors o Phoenix Suns y tan solo dos con Cleveland Cavaliers o Orlando Magic.

A día de hoy, se está valorando a los ocho mejores equipos de cada conferencia con sus respectivos calendarios similares en comparación, pero la realidad es que los partidos que juegan pueden condicionar en gran medida el número de victorias obtenidas, ya sea por igualdad de conferencias, kilómetros en viajes, etc.

Además de hablar de ese posible cambio en la estructura de clasificación para Playoffs, Adam Silver manifestó su intención de que los dos mejores equipos de la liga tan solo se puedan enfrentar en la final:

“También me gustaría tener un formato en el que los dos mejores equipos se puedan encontrar en las Finales y no antes. No digo que sea el caso de este año”.

El matiz introducido por Silver en el final de su declaración confirma que se trata de un objetivo a largo plazo y no de cara a un futuro muy próximo. Desde luego, esta propuesta tiene que establecerse con tiempo, ya que condiciona movimientos en el mercado o decisiones de determinados jugadores a la hora de decantarse por una conferencia o por otra.

Foto: @NBA

Poco ha tardado en reaccionar una de las célebres estrellas de la NBA: LeBron James. El jugador de Cleveland Cavaliers, que ha jugado toda su carrera en la Conferencia Este, se ha mostrado en desacuerdo con Adam Silver y ha mirado hacia atrás para valorar el éxito del formato actual:

“Estaría en desacuerdo. Creo que nuestra liga ha sido construida de la manera correcta en lo que respecta a la postemporada. Ha habido conferencias dominantes a través del tiempo. En los 80 tuvimos a los Lakers que dominaron la liga, luego los Celtics. En los 90, los Bulls la dominaban. San Antonio tuvo su momento, nosotros lo tuvimos en Miami en el Este, ahora Golden State (…) No nos volvamos locos con los Playoffs, tenemos la Conferencia Este y la Conferencia Oeste”.

Tras este batiburrillo de declaraciones, pasemos a la práctica. En el caso de que se clasificaran los 16 mejores equipos de la NBA, esta campaña, en este momento, accederían a la postemporada nueve equipos de la Conferencia Oeste y siete de la Conferencia Este. En lo que difiere al sistema actual, Miami (30-28) se quedaría fuera y entrarían Los Ángeles Clippers (30-26).

Si echamos la vista atrás, la Conferencia Oeste ha sumado un mayor número de victorias que la Este en los últimos años. De hecho, ese es el principal motivo por el que este debate ha salido a la luz. No fue así la pasada campaña, cuando, siguiendo los hipotéticos parámetros, se hubiesen clasificado para Playoffs los siete primeros de cada conferencia y hubiesen empatado por las dos plazas restantes Chicago Bulls, Miami Heat y Portland Trail Blazers.

En la temporada 2015-16 tampoco se cumplió la máxima de la que hablábamos anteriormente: los ocho primeros del Este hubieran logrado su plaza, mientras que en el Oeste se hubieran metido siete y Houston Rockets (41-41) hubiese perdido su plaza en favor de los Chicago Bulls (42-40).

La temporada en la que más se marcó la desigualdad por conferencias fue la 2014-15, cuando el octavo del Oeste (New Orleans Pelicans) sumó cuatro victorias más que el sexto del Este (Milwauckee Bucks). En todo caso, si buscamos los 16 mejores equipos de aquella campaña, nueve eran del Oeste y siete del Este. El único cambio, Oklahoma City Thunder (45-37) en vez de Brooklyn Nets (40-42).

En definitiva, los cambios en los equipos que se clasifican para Playoffs son mínimos, pero la popular propuesta también incluye que los enfrentamientos sean acordes a la clasificación global, es decir, primero contra decimosexto, segundo contra decimoquinto y así sucesivamente.

Foto: @NBA

Esto implica que en la actual temporada, Toronto sea el tercero en la clasificación a pesar de liderar el Este, dando lugar, por tanto, a que Houston Rockets y Golden State Warriors se enfrentasen en una hipotética final de la NBA y no en una final de Conferencia.

En la campaña 2014-15 ya mencionada, la diferencia hubiese sido considerable. Por ejemplo, Chicago Bulls, que afrontó los Playoffs como tercer clasificado de la Conferencia Este, fue el décimo clasificado global. Sin pararnos a recalcar uno a uno cada uno de los enfrentamientos que se hubiesen producido, la conclusión clara radica en que los ocho que disputaron la postemporada en el Oeste hubieran tenido muchas más posibilidades de clasificarse para la siguiente ronda que con el formato actual.

Dejando de lado todo tipo de cábalas y estadísticas pasadas, la NBA es una liga que frecuentemente está sometida al cambio. Lo último, el eficaz sistema del AllStar que ha resultado ser un éxito. En este caso, el cambio estructural es mucho mayor y profundo, pero mediante el diálogo y las negociaciones entre comisionado y franquicias no se puede descartar que esta revolucionaria medida se pueda llevar a cabo en un futuro no tan lejano.

Foto de portada: @nbacom