El último baile de Ana Álvaro como cheerleader del Real Madrid

Ána Álvaro era una de las cheerleader históricas en el Palacio, nueve temporadas a sus espaldas en las que nos ha deleitado con sus bailes, sus acrobacias y un sinfin de números que nos ha dejado con la boca abierta, pero llega la hora del adiós y así se despide de una de las experiencias de su vida.

No nos valía con su despedida solo a través de redes sociales, nosotros queríamos más y por eso hablamos con ella para que pudiera decirnos un “hasta luego” que llegara a más gente y sobre todo, darle un enorme GRACIAS por todos sus años de trabajo, aquí se la dejamos:

Adiós a 9 temporadas como CHEERLEADER DEL REAL MADRID DE BALONCESTO, con la mayor sonrisa y un gran recuerdo en el corazón. 

Ha sido una experiencia muy enriquecedora trabajar en este equipo, de la mano de CHARLIE Hussey y compartir con todas las compañeras que han pasado a lo largo de estos años.

Ha sido una decisión difícil, pero quería afrontar nuevos retos de futuro y evolucionar en todos los niveles.

Os pongo en antecedentes…

Empecé  a bailar a los 4 años en las clases extra escolares del colegio, pero a raíz de la muerte de mi padre a los 9 años, mi madre decidió darme el gusto y apoyarme en esta pasión, y me apuntó de manera más seria a una escuela de baile. 

Cuando me fui haciendo más mayor empecé a compaginarlo con un equipo de voleibol (como jugadora y más tarde como entrenadora) y ahí descubrí, que junto a las clases de educación física, el deporte se me daba muy bien y me centraba en todo lo demás, porque era muy hiperactiva!

Seguí con el baile de forma más profesional pero me puse a estudiar INEF para poder crecer también en otros sectores profesionales. Esta etapa fue dura porque casi no tenía tiempo para bailar y estudiar a la vez. 

Empecé a formarme en deporte y salud, porque mi mayor obsesión era lesionarme y no poder seguir bailando. Así que me formé en PILATES suelo con varias escuelas, me fue picando la curiosidad y seguí ampliando mi formación en otras terapias saludables, PILATES máquinas, PILATES embarazo, recuperación postparto, recuperación de lesiones etc. y todo esto también lo compaginé trabajando.

Pasaron los años y después de licenciarme en INEF, pensé dedicarme más a bailar de forma exclusiva y en esa etapa surgió ser cheerleader de Real Madrid.

Más adelante fui combinándolo con otros trabajos como bailarina, como profesora incluso como empresaria asociada de un estudio de PILATES.

Después de toda esta vorágine laboral que se mezcló también con muchos cambios personales, reduje mis horas de trabajo y las cheerleaders iban ocupando más tiempo.

El año pasado tuve la oportunidad de montar mi propio estudio, Estudio Doble A, dedicado al cuerpo y la mente, un centro de bienestar integral, que dentro de nada albergará más disciplinas y actividades.



Como sabéis, empezar un pequeño negocio es muy sacrificado y eso sumado a un 2017 muy muy pero que muy duro a nivel personal, tome la decisión de poner toda mi energía en mi futuro profesional y poder evolucionar.

No voy a dejar de bailar, sigue siendo mi pasión, mi reto, la forma de desconectar y poder expresarme 100 por 100 como soy, pero también quería dedicarle más tiempo a mi propio proyecto!!

Estoy orgullosa de la experiencia vivida.

No borraría nada de estos años, que me han hecho crecer mucho como persona y como bailarina.

Estas últimas palabras, son las que dedico en mis redes sociales, con todo mi cariño a esta preciosa etapa:

Estoy muy agradecida por los momentos vividos con todas las personas que han pasado y han permanecido en esta gran familia, porque eso me lo llevo en el corazón.

Me despido con el sentimiento blanco, como el color de nuestro equipo, con una sonrisa, como esas que ponemos cada día pase lo que pase, y de la mejor manera… BAILANDO en la pista!!! Hasta siempre!! ❤️👯🏀👯❤️

Un abrazo, ANA ALVARO.