Un EQUIPO campeón: Real Madrid

El Real Madrid se proclamó ayer justo campeón de la Liga Endesa ante un enorme Baskonia que nunca se rindió. Al final, la calidad, experiencia y fondo de banquillo del equipo blanco se impuso a la intensidad y fuerza de los vitorianos.

Esto es lo que tiene este Real Madrid: un día es Tavares, otro Carroll, otro Thompkins, otro Ayón, otro Campazzo… y ayer le tocó a Rudy. Esta temporada, en cada partido, ha sobresalido por encima de todos un jugador clave, pero sin que el resto se quedara a la expectativa. Ese jugador clave era capaz de tirar del resto del equipo, que funcionaba como una máquina perfectamente engrasada, golpeando poco a poco, regenerándose ante cualquier adversidad, constante, regular, esperando su oportunidad para golpear con fuerza y hacerse con la victoria. La regularidad de Taylor y Causeur, la aportación inhumana y lección constante de Llull, la clase, frescura y creatividad de Doncic, la primera parte de la temporada de Randolph, la inestimable ayuda de los “peques” Yusta y Radoncic, todos liderados y capitaneados por un fuera de serie que ejerce con precisión y maestría su rol en el equipo: Felipe Reyes.

En definitiva, un equipo CAMPEÓN. Un equipo que ha crecido muchísimo en una temporada larga y complicada, llena de adversidades y contratiempos. Pero a cada “palo” nada de resignación, nada de poner excusas, nada de lamentaciones. Muy al contrario. Siempre había alguien que daba un paso al frente para tirar del carro, para echarse el equipo a la espaldas, para decirle a todo el mundo: “Somos el Real Madrid”

Y eso, según mi humilde opinión, se debe a la labor de un señor que ha sabido devolver al Real Madrid al sitio que nunca debió dejar. Le ha devuelto a lo más alto. Se podrá ganar o no títulos, pero este equipo siempre debe estar ahí, dándolo todo en las competiciones regulares, llegando a las finales, jugando por los valores que representa su escudo. Y como el propio Laso comentaba ayer en rueda de prensa él solo no sería capaz de eso. Me quito el sombrero ante Chus Mateo, Lolo Calín y Paco Redondo y me lo vuelvo a quitar ante Juan Trapero y su equipo. Mis felicitaciones para el resto del equipo que le rodea.

Y de Baskonia qué decir. Pues que ha sido un dignísimo finalista que estoy seguro se hubiera llevado el título ante cualquier otro rival. Gran trabajo de Pedro Martínez que ha sabido rehacer un muy buen equipo, con una base bien asentada que si sus directivos saben dar continuidad y facilitarla algunos pequeños retoques seguirán creciendo y peleándose con los grandes. Ese es el único camino para hacer un equipo campeón. Y, para mi, ya tienen mucho camino recorrido.

Se acabó este apasionante Play Off Final en el que dos grandes equipos nos han hecho disfrutar de este maravilloso deporte que es el baloncesto.