Unicaja cae con dramatismo en Berlín (79-75): las claves que marcaron el encuentro

Foto: @unicajaCB

El partido estuvo marcado por la alternancia en el marcador en la primera parte. En los minutos iniciales del tercer cuarto pudo insinuarse que esta tónica iba a continuar por el resto del encuentro.

No fue así, y a escasos dos minutos para el fin del mismo, Unicaja se colocaba 12 arriba (50-62). Los alemanes no se dieron por vencidos en casa y marcaron un parcial de 11-0. Encararon así el último tramo a tan solo dos puntos de los malagueños (62-64).

El cuarto final se convirtió en un calco del inicio del partido. Unicaja pecó de excesivas imprecisiones en los últimos minutos, y sería lo que determinaría el encuentro: el caos reinó en el ataque y lidió una blanda disputada por el rebote defensivo. Finalmente, Alba de Berlín se opuso más por los errores malagueños que por méritos propios, y se llevó el pase a semifinales. Las cuatro claves que marcaron el encuentro fueron las siguientes: 

Cuarto período

Todo se decidió en los últimos diez minutos, y esta fue la clave que marcó el partido. Al inicio del cuarto, el encuentro pudo haberse decidido por un cara o cruz. En el último minuto, parecía estar ya decidido. Unicaja encadenaba imprecisión tras imprecisión, que no solo reblandecía una defensa, que al inicio de partido parecía mejorada, sino que los malagueños mostraron un juego desordenado y escaso de ideas en ataque, que se volvió virulentamente en su contra.

Por otra parte, la defensa en zona del Alba de Berlín motivó estos errores. El parcial del cuarto fue de 17-11 para los locales. El planteamiento de Aíto para estos minutos finales se sobrepondría al del manchego, y le daría la clasificación.

Mejora defensiva, pero no los 40 minutos

Al comienzo del partido, a pesar de que Unicaja cerrara el primer cuarto dos abajo (23-21), las sensaciones fueron positivas. Gran artífice de ello fue un cambio defensivo. Unicaja parecía cumplir con aquello que se le exigía desde la afición: una mayor intensidad y cambio actitudinal.

Casimiro apostó por una defensa individual intercalada con una zona 2-3 en algunos tramos del partido. El nivel defensivo bajó en el último cuarto, cuando Unicaja se encontró con serios problemas. Esta debilidad fue aprovechada por los alemanes y los seis puntos de más que consiguiera anotar en el último cuarto, se convertirían prácticamente en la distancia que los separaría al final del encuentro (79-75).

Escaso acierto en el tiro de tres

El porcentaje de tiros de tres de Unicaja brilló por su ineficacia: los verdes terminarían el partido con tan solo un 25% de acierto frente al 46,4% del Alba de Berlín. La excepción en Unicaja fue Sallin. El finlandés alcanzó 17 puntos y 5/8 en triples, tres de ellos se materializarían en el primer cuarto. No obstante, no se le podía tutear a los alemanes en este aspecto del juego.

Esta carencia no parecía importar demasiado a los de Casimiro dado el abrumador porcentaje de tiros de 2 que encajaría 72,4% frente al 42,9% de los alemanes. Tiros, que sin duda, mantuvieron la esperanza hasta el culmen del encuentro.

Volvió la mejor versión de Carlos Suárez, pero no suficiente

El capitán volvió a su máximo nivel competitivo con 21 de valoración. Suárez alcanzó 9 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias y 4 robos. Él mismo protagonizaría una de las pérdidas más comentadas en el último minuto y que pareció sentenciar el encuentro. Desafortunadamente, estas últimas acciones opacarían un partido completo del 43.

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