Unicaja quiere, pero no puede y alarga su agonía (69-76)

Foto: @UnicajaCB

Unicaja termina perdiendo un encuentro que, por momentos, hizo suyo (69-76). Valencia vuelve a ser el equipo que se esperaba al principio de la eliminatoria, y todo se decidirá en La Fonteta. En los últimos minutos el partido pendió de un hilo, pero los locales no consiguieron convertir sus intenciones en realidad.

Unicaja llegaba con los deberes hechos de Valencia. Recuperó la máxima: el factor cancha, y en un Carpena vestido de las citas grandes, buscó certificar su pase a semifinales. La lesión de Sasu Salin fue de los pocos puntos negativos que se llevó de La Fonteta, que en el caso de que su equipo pasara la eliminatoria, no iba a poder unirse a ellos para lo que resta de temporada por su lesión en gemelo.

El Carpena, un hervidero. Desde la grada se iban a encargar que a los toronja nos les fuera fácil introducir la bola en el aro. En el parqué, un comienzo muy errático de ambos conjuntos. Los primeros puntos llegaron de parte de los visitantes, Guillem Vives parecía no haber desconectado el chip del viernes, cuando se convirtió en el segundo jugador mejor valorado de su equipo (14 de valoración). Unicaja pudo ser percibido más nervioso que los locales, con la presión de culminar la eliminatoria ante su afición. Los verdes se encontraban inundados en la desorganización de su ataque.

Valencia estuvo más fino. En los primeros minutos destacó Alberto Abalde con 7  puntos. El Valencia Basket se empezó a parecer más a aquel que se espera antes del comienzo de la eliminatoria y obligó a Luis Casimiro a pedir tiempo muerto. Finalmente, se iban al segundo cuarto un 12-20.

En el principio del segundo cuarto, el Unicaja continuaba inmerso en su desconcierto. Valencia se iba 13 puntos arriba y su falta de efectividad en la línea de tres les pasaba factura -0 de 7 triples con la mitad de los minutos del cuarto consumidos-.

Carlos Suárez activó al equipo en defensa y Dani Diez, con un 2+0, hizo lo homólogo en ataque. El golpe en la mesa definitivo lo dio Lessort. El pívot consiguió enlazar cuatro tiros libres consecutivos y provocó un 2+1 del que no fue de capaz convertir el tiro adicional. El partido se caldó cuando Jaime fue pitado una técnica. El madrileño tiró de raza y en su posterior acción, anotó el primer triple de Unicaja en el partido cuando restaban 45 segundos para el final (32-35).

Van Rossom sobre la bocina tuvo la última palabra de la primera parte. El holandés no desaprovechó la oportunidad y anotó un tiro desde la esquina. El partido se iba más abierto de lo esperado al descanso.

A la vuelta del descanso, le costó reaccionar a Unicaja. Valencia Basket se fue rápidamente a los 43 puntos donde se quedó anclado por largo rato. El recital triplista de Unicaja esta apunto de comenzar. Brian Roberts convirtió dos consecutivos. Con el primero puso al Unicaja solo uno abajo (42-43), y ya con el segundo ponía a su equipo por primera vez por delante en el choque.

Kyle Wiltjer continuó con su legado, pero una canasta de Tobey y un triple de Labeyrie bajaron a la tierra a los locales, que se volvían a encontrar capaces (50-52). Alberto Díaz se quiso unir y con un nuevo triple, Unicaja revertía el marcador y hacía el encuentro otra vez suyo. (53-52)

Los primeros minutos de los diez últimos se caracterizó por ser más un “tuya, mía”, que por el dominio de uno de los dos conjuntos. Unicaja anotaba, pero inmediatamente Valencia le adelantaba y viceversa. Todos anotaban. Unicaja empezó a errar cuando apenas quedaban tres minutos para el fin: pases sin destinatario y faltas personales,  y un brillante San Emeterio. Finalmente, Unicaja no puedo convertir el pase que anhelaba en realidad. Tan solo anotó 69 puntos por 76 de Valencia. Todo se decidirá en La Fonteta.

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