Valencia Basket, última víctima del calendario: las 40 horas en transporte

El equipo taronja, por medio de su entrenador Ponsarnau, ha explicado ante los medios de comunicación cómo han sido las últimas dos semanas donde han pasado casi más tiempo viajando de pabellón en pabellón que entrenando.

El recorrido del Valencia Basket comenzó el 20 de enero jugando en Breogán. De ahí tuvieron que marcharse a Serbia para jugar ante el Estrella Roja tres días más tarde. El 26 estaban en Valencia para vérselas ante San Pablo Burgos y, después de cuatro días, poner rumbo a Málaga por el encuentro ante el Unicaja.

Si estaban el día 30 en la Costa del Sol, el 3 de febrero se iban a la otra punta de país para jugar contra Manresa hasta, por fin, regresar a Valencia para jugar contra el Limoges el día 6. En total, siete partidos, cuatro fuera y solo una derrota.

Las 40 horas de transporte

“Salimos de un periodo en el que, de los últimos seis partidos hemos jugado cuatro fuera, y muchos con viajes fuera. Hemos estado probablemente 40 horas o por ahí, subidas en un avión, tren o bus. Y eso a nuestra energía le ha afectado. Hemos intentado alargar un poco el equipo en los partidos, y creo que a momentos no nos ha ayudado en cuanto a calidad pero esperamos que nos ayude en la energía. Es un partido muy difícil, especialmente por lo que he dicho. Pero también por lo táctico del rival”.

Una plantilla consciente

“El equipo es consciente de que no está al mejor nivel de energías. Pero nuestra obligación y nuestro compromiso es estar lo máximo enfocados en el partido”.

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