El verdadero héroe es Sergio Scariolo

Pasaron las Ventanas FIBA, ningún jugador de Euroliga o NBA estuvo en la selección española, incluso coincidió en hora con el Real Madrid, pero los nuestros ganaron, ambos encuentros, uno fuera a Montenegro y otro en casa a Eslovenia.

¿Son héroes? No, son currantes, comprometidos y gente con mucha calidad para jugar al baloncesto, algo que a algunos les ha sorprendido y a otros no tanto pero no nos llevemos a engaño, el verdadero héroe en todo este rollo del tremebundo despropósito vivido tiene nombre y apellidos: Sergio Scariolo.

Solo el técnico italiano sabrá las vueltas que su cabeza habrá tenido que dar para configurar una lista en que hubiera veteranía y juventud para que existiera el equilibrio perfecto, esas llamadas sin saber a ciencia cierta qué se podía encontrar, desde un Fran Vázquez que ya pocos imaginaban volver a verle con la equipación de España, un Albert Oliver inédito con España o, un simple ejemplo con Víctor Arteaga condenado al ostracismo en Estudiantes pero que el seleccionador cree que puede tener un rol en los seleccionados.

En medio de esos tres ejemplos, juventud al poder pensando en el futuro, Sergi García, Edgar Vicedo o Jonathan Barreiro son exponentes de una apuesta arriesgada de lo que puede pasar si a España le van mal las cosas, con una Mediaset que, sin ningún rubor, deja por tierra a todos los seleccionados porque considera que no van a tener interés para el gran público y lanza un órdago de que ni siquiera van a ofrecer el Mundial, todo ello sin contar otros sesudos analistas que afirman sin rubor que España va a quedar fuera a las primeras de cambio ya que probablemente perdamos los dos partidos (demostrando su total desconocimiento de la clasificación).

Mientras tanto, Scariolo sigue trabajando, echando horas, hablando con todos y cada uno de los jugadores que quiere para las batallas, sabedor de que cuenta con una ventaja importante como es jugar con la ilusión de vestir la camiseta de España, pero con la desventaja de que puedan estar simplemente de paso. Les convence, les manda los sistemas por móvil, hace creer a todos y cada uno de ellos que son importantes, que no hay titulares ni suplentes, les mete el chip defensivo hasta la saciedad sabiendo que de ahí, la calidad de cada uno hará el resto en ataque y, cuando llega el momento de la verdad, gana, no solo uno, sino los dos, dejando para el recuerdo una inmensa actuación colectiva ante una Eslovenia que cuenta con siete jugadores campeones de Europa en verano y dejando un poso de satisfacción en cada aficionado de los excelentes jugadores españoles que tenemos sin necesidad de mirar a la Euroliga o a la NBA.

Sí, Scariolo es el héroe pero casi nadie lo dice porque solo es el entrenador, ese que criticaron duramente cuando cogió las riendas que dejó Orenga, o aquél que comentaban que solo mostraba su valía porque tenía a los Gasoles y compañía. A Scariolo se le ha atacado duramente por llevar a Navarro a la selección, por el ostracismo a Calderón en los Juegos Olímpicos o, por remontarnos aún mucho más lejos, cuando un novato Llull se jugó una última posesión (todavía no conocíamos ese potencial en el menorquín).

Lo siento, ninguno de los jugadores son héroes, ni siquiera Quino Colom o Sergi Vidal a pesar de su inconmensurables partidos porque al día de hoy, el héroe es aquel que ha demostrado lo que es ser un ENTRENADOR con mayúscula y que, más allá de pintar 1000 sistemas en una pizarra, ha sabido convencer a todos sus jugadores de luchar por un bien común, la primera premisa que debe tener cualquier técnico en la cabecera de su guión, ese es el héroe, un tal Sergio Scariolo.

Fotos: FEB

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